Pronación del codo

También conocida como bloqueo del codo o subluxación del radio. Suele producir un fuerte dolor repentino al niño.

  1. ¿Qué es?
    También conocida como bloqueo del codo o subluxación del radio, la pronación dolorosa es, en términos médicos, un cabalgamiento del ligamento anular sobre la cabeza del radio. Dicho de otro modo, se produce cuando la parte inferior del brazo, el antebrazo, se sale de su posición normal en la articulación del codo, lo que produce un fuerte dolor e impide su flexión y el movimiento.
  2. ¿Cuáles son los síntomas?
    El niño tiene un dolor repentino, llora y no puede mover el codo. Casi siempre se escucha un chasquido, que provoca que quede con el brazo paralizado y con dolor. Conviene saber si el niño se ha golpeado o se ha caído para descartar así un traumatismo.
  3. ¿Por qué se produce?
    Después de un tirón brusco, el ligamento queda cabalgado y se produce esta especie de subluxación o dislocación parcial. Un caso que lo ejemplifica es el del niño que va a cruzar la calle, cogido de la mano de un adulto, y tropieza. La tracción se produce cuando la persona que está con él lo agarra para que no se caiga. Aunque lo más frecuente es que ocurra a raíz del tirón de otra persona, también puede pasar cuando el niño se sujeta en algo como una barandilla y gira de una forma brusca haciendo una pequeña tracción.
  4. ¿Existe una influencia genética para que ocurra?
    Realmente no hay un componente genético predeterminado, pero sí se puede decir que es algo más frecuente en niños que tienen mayor laxitud articular, es decir, que son más flexibles y sus articulaciones tienen un poco más de juego.
  5. ¿Y qué conviene hacer cuando aparece?
    Si es la primera vez que pasa, lo mejor es llevar al niño al médico para confirmar el diagnóstico y descartar una posible fractura u otra lesión de gravedad. Una vez que se repite, los mismos padres pueden intentar recolocar el brazo. Lo que hay que hacer es la prosupinación, es decir, mover la muñeca al niño hacia arriba y hacia abajo, imitando el movimiento que se hace con la mano cuando se canta la nana de ‘Los cinco lobitos’.
  6. ¿Cómo saber si se ha recolocado el codo?
    Casi siempre se escucha un ruido en el momento de la colocación, un segundo chasquido que hace “cloc”, similar al que se escucha cuando el codo se luxa. Pero no es obligatorio que lo haga. La única forma de saber que el niño está recuperado es que éste sea capaz de mover la mano y el codo perfectamente, como si no le hubiera pasado nada. Si no lo puede hacer, lo mejor es acudir al pediatra o al servicio de urgencias. En ningún caso se deben realizar maniobras bruscas y estirar el brazo de manera forzada, ya que es un movimiento que sólo debe realizar un médico.
  7. ¿Cuándo se cura?
    Una vez se ha reducido el codo, la curación es inmediata. Al niño ya no le duele y vuelve a mover el brazo perfectamente. También hay que destacar que no quedan secuelas, independientemente de las veces que se haya repetido la pronación.
  8. ¿Puede suceder muchas veces?
    Aunque lo normal es que ocurra una sola vez, hasta un 20% de los niños tienen entre dos y tres episodios más durante su etapa de crecimiento. Tampoco hay que preocuparse si al niño le ocurre con más frecuencia, siempre y cuando se vuelva a colocar correctamente el codo. No es necesario realizar ningún tratamiento, pero sí que hay que tener cierta precaución. Lo más importante es no darle tirones bruscos y cogerlo, en vez de por la mano, por el brazo, un poco por debajo del hombro.
  9. ¿Hasta qué edad puede pasar?
    Es frecuente que ocurra entre los 12 meses y los 3 años y medio. A partir de esa edad es excepcional. Si persiste, lo mejor es visitar a un especialista para descartar que el niño tenga alguna patología como el codo luxado u otra anomalía articular. La pronación dolorosa es frecuente, pero la mayoría de los casos no se registran, por ello el porcentaje de niños que la sufren es pequeño, un 2%.
  10. ¿Puede ocurrrir en el hombro o en la muñeca?
    No, sólo sucede en el codo. Pero el chasquido que hace puede parecer que venga del hombro o de la muñeca. Además, al ver el brazo colgando se puede confundir con una alteración en las otras articulaciones.

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