La Púrpura

Es una inflamación de la piel que provoca una erupción de color púrpura.

  1. ¿Qué es la púrpura?
    La púrpura de Schönlein-Henoch es una vasculitis (inflamación de los capilares) que generalmente afecta a la piel. La sangre se escapa de los vasos sanguíneos y produce una erupción violácea llamada púrpura. En ocasiones ocurre lo mismo en el intestino o en los riñones, por lo que puede aparecer sangre en las heces o en la orina. La púrpura es más común en niños de entre 2 y 8 años de edad.
  2. ¿Cuál es su causa?
    Se trata de una enfermedad antiinmune porque se depositan anticuerpos IgA en la piel, en las articulaciones, en los vasos del intestino y en los riñones. Normalmente su origen se encuentra en una afección del tracto respiratorio superior producida por un virus o una bacteria, aunque también puede producirse por ciertos fármacos (penicilina, ampicilina, quinina...) y, con menor frecuencia, por la exposición al frío, por picaduras de insectos o por la ingesta de ciertos alimentos.
  3. ¿Es frecuente tener púrpura?
    No es muy frecuente, y además resulta bastante aparatosa. Es más habitual en los niños que en las niñas y suele producirse con más frecuencia en el invierno que en el resto de las estaciones del año.
  4. ¿Qué síntomas tiene?
    Aparecen manchitas palpables en la piel: son pequeñas lesiones sobreelevadas y fácilmente detectables al tacto (pero al niño no le duelen) que al apretar no desaparecen. Además de estas manifestaciones cutáneas, puede surgir algún dolor abdominal (acompañado de cólico o de sangre en las heces), inflamación renal (nefritis) o artritis de las articulaciones pequeñas (en manos y pies).
  5. ¿En qué partes del cuerpo se ve?
    La púrpura suele ser más habitual de rodilla para abajo y en las nalgas y en los codos, aunque puede aparecer en otras partes del cuerpo, como los brazos o el tronco. Suele producir dolor en las articulaciones, sobre todo en las rodillas y en los tobillos. En la fase inicial, principalmente en los niños más pequeños, puede haber una hinchazón en la frente, las manos y los pies.
  6. ¿Cómo evoluciona la púrpura?
    Aparece y desaparece de forma espontánea. Suele manifestarse unos días después de padecer una infección catarral. Generalmente dura entre una y tres semanas. Suele considerarse una enfermedad benigna, excepto cuando afecta de forma grave a las vísceras, especialmente a los riñones, lo que es poco frecuente (un 10% provoca nefritis, lo que podría desarrollar una insuficiencia renal si el proceso es bastante prolongado). La púrpura va por brotes; es decir, que al cabo de un par de meses puede volver a aparecer un brote. Hay que saber que cuanto más tiempo pasa desde el primer brote, menos probabilidades existen de que se repita.
  7. ¿Cómo se diagnostica?
    El diagnóstico es clínico. Ante todo se realiza un análisis de sangre para descartar otras enfermedades, pues hay que considerar que la meningitis empieza con una púrpura; por eso es muy importante acudir al médico lo antes posible, ante el riesgo de que se trate de esta enfermedad. También se evalúan las manifestaciones articulares (dolor, hinchazón...) y gastrointestinales (dolor, sangre en heces...) y se lleva a cabo una biopsia de las lesiones cutáneas, con la que se puede detectar el aumento de anticuerpos IgA . Otros estudios analíticos de la sangre, así como los de orina, sirven para descartar que estén afectados el intestino o el riñón.
  8. ¿Cuál es el tratamiento de la púrpura?
    No existe uno específico y en la mayoría de los casos desaparece sola. Puede utilizarse el paracetamol para los dolores de tipo reumático y si esto no es suficiente, Ibuprofeno por vía oral. Es recomendable realizar revisiones periódicas de orina hasta 3 años después de su aparición, ya que a veces afecta a los riñones varias semanas después del inicio de los síntomas. Éste es el verdadero motivo de alarma, ya que en un pequeño porcentaje la nefritis no tiene cura y acaba en diálisis.
  9. ¿Es contagiosa?, ¿se puede prevenir?
    No es una enfermedad contagiosa ni hereditaria. Tampoco existe ninguna forma de prevenirla con antelación. Pero sí se puede (y se debe) hacer un seguimiento a quienes la han padecido, ya que se puede repetir varias veces.
  10. ¿Cuándo podrá volver el niño al colegio?
    Durante los primeros días, en la fase más activa de la enfermedad, conviene que permanezca en casa, manteniendo reposo y limitando su actividad física. La primera semana en cama; la segunda, sin salir de casa. No conviene que practique deporte hasta la tercera o cuarta semana, según los casos. Durante ese tiempo tampoco es conveniente que se vacune.

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