Estenosis de Píloro

Puede ocurrir que en las primeras semanas de vida el bebé devuelva después de cada toma y con frecuencia el vómito es en proyectil y por ello el bebé se queda siempre con hambre. Es probable que se trate de una estenosis pilórica hipertrófica, uno de los problemas quirúrgicos más frecuentes en los bebés.

  1. ¿Qué es?
    La estenosis pilórica se debe al engrosamiento de los músculos del píloro, la válvula de paso entre el estómago y el intestino, es decir, este píloro hipertrofiado se cierra e impide que el estómago vacíe su contenido en el intestino delgado.
  2. ¿Cuándo se detecta y quiénes son más propensos?
    Suele detectarse entre las tres y las cuatro semanas, rara vez después del cuarto mes. El 80% de los bebés que la sufren son varones. Los primogénitos y los que tienen antecedentes familiares son más propensos.
  3. ¿Cuáles son las causas?
    Aunque los factores genéticos influyen, la causa del engrosamiento del píloro se desconoce y se barajan desde cambios en la técnica de lactancia o en la posición al dormir hasta el aumento de la acidez o alteraciones neurofisiológicas.
  4. ¿Cómo puedo reconocerlo?
    El caso típico de estenosis de píloro es el siguiente: al principio el bebé resurgita pequeñas cantidades de leche; a los pocos días los vómitos se vuelven más frecuentes y proyectivos y la madre notará que su hijo devuelve más de lo que ha tomado -la leche de anteriores tomas no ha sido digerida y sigue en el estómago- y que está estreñido. Algunos niños con estenosis pilórica sufren ictericia, coloración amarillenta de la piel y de las mucosas, producida por el aumento de los niveles de bilirrubina en sangre. También es posible, aunque infrecuente, que sufran gastritis (el bebé vomita algo parecido al café molido).
  5. ¿Cómo es el diagnóstico y la preparación para la cirugía?
    El pediatra elevará los pies del bebé y le palpará el abdomen, en muchos casos el engrosamiento del píloro se nota en la zona estomacal. Una ecografía confirmará la sospecha y el bebé quedará ingresado si los padres han acudido a urgencias o será trasladado al hospital para ser operado en las 24 horas siguientes. El niño no debe comer en las cuatro horas previas a la cirugía. Si presenta alteraciones metabólicas, deberá corregirse la deficiencia de líquidos y electrolitos mediante una solución por vía intravenosa antes de la intervención.
  6. ¿Qué anestesia se utiliza?
    La operación se realiza con anestesia general. Como el niño es muy pequeño, le llevarán al quirófano directamente (habitualmente es a partir de los 7 meses cuando permiten qu los padres permanezcan en la sala de preanestesia durante la inducción al sueño). Para los bebés se suele utilizar la anestesia inhalatoria, es decir, respirará el anestésico a través de una mascarilla, aunque también le administrarán líquidos por vía intravenosa.
  7. ¿Cómo es la operación de píloro?
    La cirugía es muy sencilla. Se practica una pequeña incisión en el abdomen, entre el ombligo y las costillas y se seccionan o dividen las fibras musculares del píloro. También se puede hacer una laparoscopia, es más sencillo y rápido. Además, no queda cicatriz y la intervención dura sólo 20 minutos.
  8. ¿Presenta alguna complicación el postoperatorio?
    No. Los padres podrán llevarse a su hijo a casa cuando despierte de la anestesia y el niño tomará el pecho o el biberón a las pocas horas de la cirugía, en todo caso antes de 48 horas. Es posible que vomite durante uno o dos días después de la operación; es normal, poco a poco dejará de devolver la leche y sus deposiciones se normalizaán. En pocos días el bebé se alimentará con normalidad, ganará peso y recuperará toda su vitalidad.
  9. ¿Qué cuidados tengo que tener en casa?
    Tras la operación, los cuidados a aplicar en casa son muy sencillos. La herida no requiere ninguna cura y como queda por encima del pañal, no ocasiona molestias al bebé. Cuando le quiten los apósitos debes dejar la herida al aire sin curársela ni aplicarle nada. La sutura se reabsorbe sola y la cicatriz desaparecerá a los pocos meses. Debes bañar al bebé por partes en los tres o cuatro primeros días, hasta que acuda a la primera revisión y le retiren los apósitos. Al cuarto día, ya se le puede bañar entero, lavando con cuidado la zona y teniendo la precaución de no sumergirle durante mucho rato. En cuando a la alimentación, dale las tomas en pequeñas cantidades, frecuentes. No es conveniente el ayuno. Quizá siga estando estreñido, pero se regulará pronto.
  10. ¿Cuándo debo estar alerta?
    Cuando el niño siga vomitando y este vómito sea de color amarillo o marrón y/o tenga fiebre. En este caso, debe verle el médico.

    Publicidad - Sigue leyendo debajo
    Publicidad - Sigue leyendo debajo