El muguet

Esta infección mucosa no es grave pero si muy contagiosa. Seguir los consejos del pediatra hará que se pueda erradicar sin dejar secuelas.

  1. ¿De qué hablamos?
    Es una infección de la mucosa de la boca provocada por el hongo cándida albicans. Aunque no reviste gravedad, sí es muy contagiosa. También se denomina candidiasis oral o moniliasis oral. El hongo infecta a quienes tienen bajas defensas (como los bebés) y es una infección muy rebelde y pesada de combatir. No obstante, si seguimos concienzudamente las indicaciones del pediatra, lograremos erradicarla sin que deje ninguna secuela.
  2. ¿En qué zonas suele aparecer?
    En labios, zona interna de las mejillas, lengua, paladar y encías. A veces puede extenderse hasta la laringe. Además, en ocasiones la misma infección aparece paralelamente en la zona del culete.
  3. ¿Qué aspecto presenta?
    Son pequeños puntos sobreelevados o bien placas blanquecinas. A veces se pueden confundir con restos de leche, pero éstos se desprenden fácilmente. Si es realmente muguet, al rasparlo y desprenderse puede provocar un ligero sangrado en la zona. En caso de duda, el pediatra puede considerar la necesidad de efectuar un raspado para analizarlo y confirmar la presencia de hongos.
  4. ¿Provoca molestias?
    En realidad se trata de una afección prácticamente asintomática, aunque puede provocar cierto escozor. Por eso, si tu hijo tiene muguet es posible que se muestre irritable, tenga poco apetito y le cueste más conciliar el sueño.
  5. ¿A qué edad es más frecuente?
    Afecta principalmente al recién nacido. Éste suele contraerlo en el momento del parto, ya que la infección vaginal por cándidas es habitual en las mujeres embarazadas. Por eso los niños que nacen por cesárea no suelen presentarlo. También es frecuente en lactantes de pocos meses, ya que éstos tienen las defensas algo más bajas de lo normal, lo que favorece igualmente la infección por este hongo.
  6. ¿Puede darse en niños mayores?
    Sí, aunque por otras razones. En estos casos suele deberse al tratamiento prolongado con corticoides o inmunodepresores (antibióticos) o a una higiene oral deficiente (juguetes, chupetes contaminados, etc.). Si el pequeño presenta una inmunodeficiencia de base, es más fácil que se vea afectado por el muguet.
  7. ¿De qué modo se trata?
    Con un medicamento antifúngico (nistatina o miconazol) por vía oral. La solución se aplica directamente sobre las zonas afectadas, dando ligeros toques con una gasita o un bastoncillo de algodón. Lo ideal es realizar la aplicación media hora antes de la toma o inmediatamente después de la misma para optimizar su eficacia. La recomendación general de los pediatras es administrar el tratamiento tres veces al día durante diez días. Es posible que tu médico te aconseje alternar el antifúngico con una solución de bicarbonato disuelto en agua, que evitará que las aftas se infecten.
  8. ¿Cuánto dura el tratamiento?
    Unos diez días. Aunque las placas suelen desaparecer antes, a los pocos días de administrar de forma adecuada el medicamento, es muy frecuente la reaparición del hongo. Por eso debes respetar las pautas indicadas por el pediatra en cuanto a la dosis y la duración del tratamiento prescrito, y no abandonarlo antes de tiempo aunque parezca que ya se ha curado.
  9. ¿Debo adoptar más medidas?
    Dada la facilidad con la que se contagia, es importante el lavado frecuente de manos, sobre todo tras manipular los enseres del bebé, y esterilizar sus chupetes y tetinas. Cambiarle el chupete con frecuencia y “reducir” su uso para evitar que las lesiones se acentúen. En niños de más edad, incidir en el lavado de manos, los enjuagues bucales y el lavado de dientes con un cepillo blando (la zona está muy sensible).
  10. Si mi bebé tiene muguet y le doy el pecho, ¿puedo contagiarme?
    Sí. Pero no te preocupes, no es necesario que interrumpas la lactancia, salvo expresa indicación médica. Sólo tienes que ser especialmente cuidadosa en el lavado del pecho antes y después de cada toma y a continuación secarlo muy bien, ya que este hongo prolifera con facilidad en las zonas húmedas y con calor. Tu médico puede considerar conveniente la aplicación en los pezones del mismo antifúngico indicado para tu hijo.

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