Claves para elegir la silla de coche del grupo 2/3

Si tu niño pesa ya 15 kg o más y debes pasarle a un elevador con respaldo alto del grupo 2/3, es esencial que lo elijas bien. ¿Quieres saber qué debes tener en cuenta?

Cuando tu hijo era un bebé, dedicaste tiempo a buscar su silla para el coche, aprendiste a instalarla correctamente y llevaste en ella al niño siempre, incluso en trayectos cortos. Pero ahora, aquel bebé ha crecido y quizá tengas la sensación de que ya puede viajar como un adulto.

Nada más lejos de la realidad. Según el Reglamento General de Circulación, los niños deben utilizar un Sistema de Retención Infantil adecuado como mínimo hasta que superen los 135 cm de estatura (aunque lo más recomendable sería que siguieran usándolo hasta los 150 cm). Eso sí, lo que cambia es el dispositivo utilizado.

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¿Cómo tiene que ser la silla 2/3?

A partir de los 4 años, aproximadamente (o incluso más tarde si viajan a contramarcha en una silla homologada hasta los 25 kg), los niños dejan su silla con arnés de 5 puntos de sujeción y pasan a un elevador con respaldo alto del grupo 2/3 (15-36 kg). Al elegir este dispositivo, igual que con las sillas anteriores, es esencial vigilar que esté homologado, que se encuentre en buen estado y, preferiblemente, que sea de una marca de confianza. Pero además, conviene fijarse en otros aspectos que influyen en la seguridad y la protección del niño en caso de colisión. En este sentido, la silla Kidfix II XP SICT, de Britax Römer, ofrece opciones muy interesantes.

Ojo a la zona abdominal

En los elevadores del grupo 2/3, el niño está sujeto con el cinturón de tres puntos del vehículo. Pero si se mueve o se sienta mal (los niños pasan una media de 20 minutos a la hora sentados incorrectamente en el coche), el cinturón tiende a desplazarse hacia arriba. Así, su tramo ventral, que debería estar situado en la cadera del pequeño, se coloca sobre su barriga. Esto conlleva un importante riesgo; de hecho, el 31% de los daños sufridos en colisiones frontales por niños que van en elevador de seguridad son lesiones abdominales, según los datos del Proyecto Europeo CASPER.

Ante esta situación, Britax Römer ha ideado el sistema SecureGuard, que añade un cuarto punto de anclaje al cinturón del vehículo y garantiza de esta manera que el tramo ventral se mantenga en su posición adecuada, sobre la cadera. Los estudios demuestran que, en una colisión frontal, este sistema puede reducir la fuerza ejercida sobre el abdomen del niño hasta en un 35%.

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Protección para pecho, cuello y cabeza

En una colisión frontal, el tramo diagonal del cinturón transmite la energía del choque al pecho, la cabeza sufre una violenta rotación hacia adelante y la barbilla puede impactar sobre el pecho. Esto puede provocar luxaciones y fracturas en las vértebras cervicales. Para evitarlo, otra innovación de Britax Römer: el XP-Pad, una almohadilla de doble capa que recubre el tramo diagonal del cinturón. Cuando se produce un impacto, su capa interior se deforma para absorber hasta el 30% de la energía que el cinturón transmite al pecho del niño y su capa exterior recibe el impacto de la barbilla y reduce el efecto de la hiperflexión sobre las vértebras cervicales.

¿Y qué ocurre en una colisión lateral? En este caso es esencial proteger la cabeza y los hombros del niño. La silla Kidfix II XP SICT lo consigue con un Sistema de Absorción de Impactos Laterales, que absorbe el 25% de la energía generada en este tipo de colisiones. Más información y vídeos aquí.

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