Molestias típicas del final del embarazo

Aplica estos consejos y concéntrate en el hecho de que te falta poquísimo para ver la carita de tu hijo. Pensar en ello te ayudará a sentirte mejor

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D.R.

El embarazo es un estado maravilloso en la vida de una mujer, pero hay que reconocer que las últimas semanas, para la mayoría de nosotras, son algo incómodas. Además de no dormir bien, las digestiones pesadas, los tobillos hinchados... tranquila, te ayudamos a llevarlo mejor con sencillas pautas.

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Fatiga y falta de aire

Esta molestia se debe a la presión que ejerce el útero, que ahora está enorme, sobre tu diafragma, reduciendo el espacio de tus pulmones. Para aliviarla...

- Siéntate derecha, respira hondo y evita hacer movimientos bruscos y esfuerzos.
- Por la noche, dormir semirrecostada, con almohadones en la espalda, te ayudará a respirar mejor. Ten un poco de paciencia.

Unas semanas antes del parto, cuando el bebé descienda entre tu pelvis, la tripa te bajará bastante y podrás respirar con menos dificultad.

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Malas digestiones al final del embarazo

La acidez gástrica se produce cuando la barrera que separa el estómago y el esófago se relaja, lo que permite la vuelta de los jugos digestivos hacia el esófago. El problema se agrava a medida que el útero presiona más al estómago. Esta compresión también es la causante de las digestiones lentas y difíciles.

Para evitar estas molestias, finaliza tus comidas con una manzanilla, no te acuestes nada más acabar de comer y eleva el colchón de tu cama, por la zona del cabecero, unos 15 cm.

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Ciática, ¡qué molesta!

Aproximadamente el 35% de las futuras mamás, en los últimos meses de embarazo, sienten un agudo dolor en la parte alta del glúteo que irradia hacia la rodilla y puede extenderse por la parte posterior de la pierna hasta el pie. Una vez más, el motivo es el exceso de peso del útero, que en esta ocasión presiona el nervio ciático.

- Para prevenir esta molestia, no cojas peso, practica algún ejercicio moderado adecuado a tu estado, no engordes más de la cuenta, no hagas movimientos bruscos yno pases mucho tiempo de pie. Si tu trabajo te obliga a ello, recuesta el culete en la pared cada cierto tiempo. Esto bastará para evitar forzar el nervio ciático.
- Y si ya te duele esta zona, aplícate calor seco sobre ella y duerme de lado con las piernas flexionadas. Puede que el médico te recete un analgésico o un complejo de vitamina B, que refuerza los nervios.

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Calambres en las piernas

Son frecuentes en este trimestre por el sobrepeso y, a veces, por la falta de magnesio y potasio. Pregunta a tu médico si debes tomar un suplemento de estos nutrientes o si debes modificar tu dieta.

- Para prevenirlos, usa medias de compresión decreciente, bebe mucha agua y, en casa, túmbate en la cama, estira las piernas y presiónalas contra la pared.
- Si te da un calambre por la noche, estira la pierna, flexiona el pie hacia arriba y di a tu pareja que te empuje los dedos repetidas veces hacia la espinilla.

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Tobillos hinchados y pesadez de piernas

Para que te pesen menos las piernas, ponte un calzado transpirable, que te sujete bien el pie sin oprimirlo, y olvídate de las medias cortas, que dificultan la circulación sanguínea.

- Si te notas los tobillos hinchados, bebe mucha agua e incrementa en tu dieta los alimentos diuréticos, como la lechuga y la cebolla.
- Date un buen paseo todos los días y al llegar a casa, descansa con las piernas estiradas y apoyadas sobre una almohada.
- Desde esta posición, flexiona y estira los dedos de los pies, varias veces, sin mover los tobillos.
- También reducirá la hinchazón que hagas rotaciones circulares con los pies, hacia adentro y hacia afuera.

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Hemorroides, ¡qué incómodas!

Se producen por el estreñimiento y por la presión que el niño ejerce sobre las venitas que rodean al ano.

Contra esta última causa no puedes hacer nada. Pero para prevenir el estreñimiento, come alimentos ricos en fibra (acelgas, melón, naranjas...), bebe mucha agua (entre un litro y medio y dos litros todos los días) y date un paseo diario de al menos 30 minutos.

Si aún así te aparecen, aplícate en la zona una bolsa con hielos (cúbrela con un trapo, para que no te queme). Te aliviará.

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Problemas para dormir

Al final del embarazo es muy normal no poder descansar bien. El volumen de tu tripa te impide encontrar una postura cómoda y además, estás ansiosa pensando en cómo transcurrirá el parto, si tu pequeño estará bien... Para evitarlo, pon en práctica estas pautas:

- Comparte tus miedos con tu pareja, tu familia, tus amigas... y, por supuesto, con el médico.
- Pasea 30 minutos diarios. Si es acompañada, mejor, porque así, además de hacer ejercicio físico, hablarás, te reirás...
- Sé regular en tus horarios. Acuéstate y levántate siempre a la misma hora. Así habituarás a tu cuerpo a un ritmo regular y le costará menos relajarse por la noche y activarse por la mañana.
- Ventila tu habitación. Hazlo no sólo por la mañana, sino también un rato antes de acostarte. El aire puro te ayudará a dormir.
- Cena ligero y pronto. Así previenes la pesadez de estómago. Durante la cena tómate un vaso de leche (favorece el sueño) y no bebas mucho (evitarás tantas visitas al baño).
- Lee algo agradable. Si te sientes bien anímicamente, te relajarás y te dormirás rápido.
- Si no tienes demasiada tripa, ponte boca arriba con un almohadón colocado bajo las piernas. De este modo evitarás que te duela la zona lumbar de la espalda. Si tienes mucha tripa, colócate de lado, con una almohada entre las piernas, para facilitar la circulación.

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