Cómo llevar mejor el dolor de las contracciones del parto

El dolor de las contracciones se percibes con más o menos intensidad dependiendo del parto en sí y de la sensibilidad de cada mujer. Pero sea como sea, ¿se puede llevar mejor? Sí y te contamos cómo lograrlo porque sentirás dolor antes de que te puedan poner la epidural.

entrenarse para llevar mejor el dolor del parto
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Tanto si optas por dar a luz de manera natural sin ningún tipo de anestesia como si eliges aliviar el dolor con ella, sentirás cierto dolor en algún momento. Las contracciones harán su aparición y debes tener en cuenta que el alivio de la anestesia no es inmediato, por lo que no está de más que aprendas a tolerar mejor el dolor que suponen. Toma nota.

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Dos cosas que debes saber sobre el dolor y la epidural

Si has elegido dar a luz con epidural, debes saber que esta analgesia te permitirá disfrutar mucho más del nacimiento de tu hijo, pero no te confundas: no creas que al ponértela no vas a enterarte de nada, porque no es así.

Lo primero que debes saber es que no podrán administrártela nada más llegar a la clínica, porque es necesario que haya al menos tres o cuatro centímetros de dilatación. Y es verdad que estas primeras contracciones son las más espaciadas, las menos dolorosas y las más fáciles de aguantar, pero no dejan de ser molestas.

Y lo segundo, que una vez que te pongan la anestesia tardará unos 20 minutos en hacerte efecto, durante los cuales seguirás teniendo contracciones y que suelen ir a más.

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La importancia de estar informada

Es fundamental que te prepares para el parto y aprendas a controlar el miedo y a respirar bien. El dolor es una percepción mental que se registra en la corteza cerebral (es la capa superior del cerebro). Tiene un umbral mínimo a partir del cual comienza a sentirse y este es diferente para cada persona, porque depende tanto de factores genéticos como de la educación y de la preparación que haya recibido.

Como el dolor es algo subjetivo, hasta que te llegue el momento no sabrás qué vas a sentir. Lo que sí es verdad es que cuanto más informada estés y más te prepares, más recursos tendrás para sobrellevar y superar esta situación.

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Asiste al curso de preparación
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Por eso es tan importante que asistas al curso de educación prenatal, para informarte bien de todo: cómo son las contracciones, cuánto duran, qué debes hacer en cada momento, cómo debes relajarte para que te duela menos... Hay estudios que confirman que las mujeres que asisten a estos cursos y saben de antemano todo lo que les va a ocurrir, están menos tensas durante las contracciones y toleran mejor el dolor que provocan. Hasta hay estadísticas que confirman que estas parturientas tienen partos más cortos y fáciles.

¿Necesitas más razones para apuntarte a las clases? El dolor de parto es agudo y espasmódico y está provocado por el útero al contraerse. Las contracciones, y por lo tanto el dolor, suelen ser suaves y espaciadas al principio y aumentan en intensidad, frecuencia y duración a medida que avanza el parto. En la última fase, el cansancio acumulado y la mayor duración de las contracciones contribuyen a que la percepción del dolor sea mayor.

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Consejos para llevarlo mejor

Asistas o no al curso de preparación al parto (pero sobre todo si no vas), debes grabar en tu memoria algunos consejos que te ayudarán a administrar mejor tus fuerzas, evitarán que pierdas los nervios, te prepararán para afrontar con un espíritu positivo cualquier imprevisto y harán que el parto te resulte menos doloroso y más llevadero. Toma nota:

- No te engañes y hazte a la idea de que muy probablemente va a ser un trance duro (aunque es verdad que hay mujeres que dan a luz con una facilidad increíble). Pero, al mismo tiempo, convéncete de que tu organismo está preparado para soportarlo.

- Concéntrate en tu respiración para no dejarte llevar por la situación.

- No te impresiones por el ambiente “quirúrgico” del paritorio. Es frío y aséptico por el bien de tu hijo y el tuyo propio. Para contrarrestar tanta frialdad, imagínate la carita dulce de tu hijo.

- Para animarte, piensa que el tiempo va transcurriendo, que ya has pasado mucho y que cada vez te queda menos para tener a tu pequeño en brazos.

- Confía en tu médico. Convéncete de que tu hijo y tú estáis en las mejores manos.

- Déjate ayudar por tu pareja si está contigo. Y si se queda fuera, imagínate la cara de felicidad que se le va a poner cuando os vea salir del paritorio al pequeño y a ti.

Cuanto más te centres en estos pensamientos positivos, mejor colaborarás, más fácil te resultará dilatar y menos dolor sentiras. ¡Seguro!

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