Todo lo que debe (y no debe) hacer

El padre puede implicarse antes, durante y tras el parto. Anímale a hacerlo.

en la preparación

Esto sí. Deja que se encargue de los últimos detalles antes de salir de casa (llamar a la familia, comprobar todos los papeles, cargar el móvil…), mientras tú te dedicas a ti misma (ducharte, arreglarte...).

Esto no. Es mejor que no conduzca y que cojáis un taxi para ir al hospital. Así evitaréis tener que aparcar, lo que suele ser complicado durante el día.

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al llegar al hospital

Esto sí. Mientras te reconocen y te preparan, él puede ir a admisión y entregar los papeles para el ingreso.

Esto no. No debe dejarse llevar por los nervios y distraer a quien te atiende con cuestiones que no tienen importancia en ese momento, olvidando detalles que sí la tienen, como enterarse de tu número de habitación.

durante la dilatación

Esto sí. Podéis comenzar a practicar las respiraciones juntos a medida que las contracciones se hacen más fuertes. Pídele que moje una toalla en agua fría y te la pase frecuentemente por la cara, o que te dé masajes en la espalda mientras tú te tumbas sobre el costado izquierdo. Y mantened el contacto visual: así no te sentirás sola.

Esto no. El momento en el que la fase de dilatación se acerca a su fin es uno de los de mayor incertidumbre. Por eso, cuando llegue no debe dejarte sola bajo ningún concepto, ni siquiera para salir al pasillo y hacer una llamada rápida a los familiares para contarles que el niño está a punto de nacer.

en la expulsión

Esto sí. A no ser que el equipo médico diga lo contrario, lo mejor es que en el paritorio tu pareja se coloque junto a ti en la cabecera de la camilla. Resulta de gran ayuda que te sujete la mano (el contacto físico es un gran apoyo) y que te anime con frases de aliento: “lo estás haciendo muy bien”, “ya casi está aquí”, “ya nos queda menos”…

Esto no. Jamás debe decir cosas como “vamos, que no es para tanto” o “no exageres, que ya está terminado”. Y tampoco conviene que hable constantemente contigo, porque esto te impediría concentrarte y escuchar con claridad lo que el equipo médico te está pidiendo que hagas.

tras el nacimiento

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Esto sí. La posibilidad de que el padre pueda cortar el cordón umbilical suele resultar una experiencia muy positiva. Por una parte, la madre siente cómo su pareja se involucra físicamente en el parto y, por otra, contribuye a que se refuercen los lazos familiares, considerándose el hecho del corte como un símbolo de la separación entre la madre y el niño.

Esto no. Pídele que cuando llame a amigos y familiares, no les diga a todos que pueden ir a la maternidad en seguida. Él estará exhausto emocionalmente y tú lo estarás también físicamente, así que nada de tener a 20 personas en la habitación.

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