Dime qué tipo de hombre es...

El compañero “ideal” para el parto tiene un carácter tranquilo, no es aprensivo y considera un privilegio asistir al nacimiento de su hijo.

Se ha involucrado desde el principio, pero sin quitarle el papel protagonista a la mujer.

Se muestra ilusionado y nervioso por la llegada del bebé y está listo para ocupar un segundo plano en el paritorio, ayudar a su chica en lo que le pida y no perder la calma si la situación se complica.

Sin embargo, hay hombres que son parejas estupendas y que serán fantásticos padres, pero probablemente no sean buenos compañeros de parto.

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En opinión del tocólogo Santiago Dexeus, ciertos tipos de caracteres nunca deberían cruzar las puertas del paritorio:

El egoÍsta

Le cuesta hacerse a la idea de que su pareja está embarazada, aceptar su nuevo rol. Y no puede ni imaginarse el parto. Sigue actuando como si nada hubiese cambiado y aprovecha cada día antes de la llegada del bebé como si fuera el último de su vida, porque teme perder su libertad. Este tipo de padres suelen mostrarse hostiles en el paritorio, lo que no ayuda nada.

El angustiado

Cuando acompaña al médico a su mujer, le bombardea a preguntas. Devora toda revista o libro dedicado al mundo del embarazo y en el paritorio estorba más que ayuda con sus recelos, prevenciones y ansiedades.

El super optimista

Aunque parece tener mucha confianza en sí mismo y en la situación, se desmoronará ante cualquier imprevisto. A esto hay que añadir lo molesto que resulta para una parturienta escuchar continuamente lo bien que marcha todo, lo fácil que está resultando…

El dominante

Se considera protagonista y asume tanto el rol de padre como el de madre. Está convencido de que su pareja no es lo suficientemente madura para afrontar sola el parto. Este hombre es explosivo en el paritorio: anula la iniciativa de la mujer cuando más se necesita y le arrebata su último momento de protagonismo antes de la llegada del bebé.

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