Alternativas a lo tradicional

Hay centros en los que combinan el método clásico de preparación con otros especiales. Es cierto que éstos también dan estupendos resultados, pero ojo, nunca pueden sustituir por sí solos a la preparación tradicional. Conócelos a fondo.

YOGA

Desde el principio, dos veces a la semana. Enseña formas de concentración y posturas que mejoran el estado físico y anímico de la madre. Entrena los músculos que más intervienen en el parto, facilitando su trabajo en el momento crucial, así como su recuperación posterior. Sus técnicas de relajación favorecen la circulación sanguínea y facilitan la llegada de oxígeno al feto, algo que garantiza, en gran medida, su buen crecimiento.

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MATRONATACIÓN

Desde el 4º mes, una vez a la semana. Consiste en realizar dentro del agua los ejercicios clásicos de preparto. Incluye numerosos movimientos de piernas, brazos y pelvis, además de saltitos en el agua para estimular todos los músculos. Los futuros padres aprenden unas técnicas de masaje que estrechan su relación, establecen una comunicación íntima con el bebé y facilitan el parto.

HAPTONOMÍA

Desde antes del 5º mes, una vez a la semana. Enseña a los padres a comunicarse con el bebé mediante las “caricias conscientes” en el vientre materno y a través del pensamiento positivo. Emocionalmente, esta técnica ayuda a la embarazada a conocerse mejor, la relaja y disminuye su miedo al parto. Físicamente, le ayuda a prevenir la hipertensión y le facilita el control de la respiración.

SOFROLOGÍA

Desde antes del 6º mes, una vez a la semana. La embarazada, escuchando la voz suave y pausada del sofrólogo, aprende a relajarse. Y así encuentra el equilibrio para afrontar el parto y el enorme cambio que va a dar su vida con la llegada del bebé. Con la práctica aprenderá a reproducir en casa el clima de paz creado en la sesión. Para ello deberá ponerse cómoda, cerrar los ojos y recordar la voz del experto.

Técnica de Alexander

Desde el inicio del segundo trimestre hasta el final del embarazo. Se trabaja la educación corporal: el profesor analiza tus hábitos y posturas y te indica qué hacer y cómo moverte. Así controlas mejor tu cuerpo, reduciendo las tensiones. Mejora la respiración, reduce el estrés y ayuda a asimilar los cambios del embarazo.

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