10 consejos para recuperarte mejor en el postparto

Los primeros días con el bebé son los más difíciles, pero no desesperes, pronto te sentirás en plena forma (física y mental). Aunque antes es prioritario recargar tu energía y levantar ese ánimo. Te contamos cómo lograrlo.

 

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Las circunstancias del postparto

Durante el postparto es fácil dejarse vencer por el desánimo. Tu hijo está sano y tú te sientes feliz, pero a veces crees que no puedes con la situación. El desgaste físico, la falta de sueño, las nuevas responsabilidades de la maternidad, la inexperiencia con el bebé... Todo parece aliarse para que te encuentres inmersa en un proceso físico y mental que no ayuda a levantar el espíritu.

Es lógico (y muy normal) que tengas cambios de humor y que las lágrimas aparezcan cuando menos te lo esperas. El desequilibrio hormonal que está experimentando tu organismo tiene mucha culpa de ello y, para tu tranquilidad, este proceso que se conoce como "baby blues", lo experimenta casi el 90% de las madres recientes. Dicho esto, veamos cómo poner remedio a la situación.

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1. Dormir, el sueño de las madres recientes

Los niveles de estrógenos y progesterona, dos de las hormonas que durante el embarazo han mantenido tu energía en el top, han descendido bruscamente tras el parto. Además, la serotonina, otra hormona euforizante, está ahora bajo mínimos; si a ello añadimos que seguramente tienes anemia (las pérdidas sanguíneas del parto y postparto son la causa) y que tu sueño nocturno es irregular, es fácil entender tu cansancio.

Aunque el sueño diurno no es tan reparador como el nocturno, el consejo es que aproveches cuando duerme el niño para descansar tú también. Todo lo demás, puede esperar. Si no duermes de noche ni descansas de día, a tu organismo le va a resultar más complicado reponerse.

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2. Dar el pecho, contribuye a tu recuperación

Aunque al mirarte al espejo, aún no veas la imagen que esperabas, no es el momento de iniciar dietas de ningún tipo. Todo lo contrario. Ahora tu alimentación ha de ser más equilibrada que nunca, sobre todo si estás dando el pecho.

El Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría afirma que “la producción de leche supone un gasto energético para el organismo de la madre”. En concreto, más 500 kcal diarias, así que al amamantar perderás peso sin proponértelo.

Además, dar el pecho favorece el vínculo madre e hijo, contribuye a que el organismo materno genere endorfinas (las hormonas del bienestar) y aumenta la secreción de oxitocina, una hormona que ayuda en la recuperación uterina y reduce el riesgo de hemorragias. Como ves, todo son ventajas.

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3. Ahora, tu alimentación más sana

Para que tu organismo no sufra bajadas importantes de glucosa debes hacer 5 comidas al día: tres principales y dos tentempiés (uno a media mañana y otro en la merienda).

En tu dieta diaria no pueden faltar proteínas (carne, pescado, huevos, lácteos...), hidratos de carbono (pasta, arroz, verduras, frutas...) y grasas esenciales (omega 3, aceite de oliva...).

Como sabes, el desayuno es la comida más importante del día, ya que prepara al organismo para el ajetreo de la jornada. Según los especialistas en nutrición, debe cubrir entre el 20-25% de las necesidades energéticas diarias y para que sea correcto ha de incluir un lácteo, fruta y cereales.

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4. Apuesta por un buen desayuno

Según datos de la Fundación Española de Nutrición, un 5% de los españoles se salta diariamente el desayuno. Un error que tú no puedes cometer.
Aunque dispongas de poco tiempo, puedes buscar alternativas al desayuno tradicional que te permitan ofrecer a tu cuerpo los nutrientes que necesita.

Entre ellas, una bebida 100% vegetal (a base de frutas, cereales, como la avena y semillas) sin lactosa ni azúcares añadidos y que te aporte la energía que precisas. La bebida vegetal Avena de la buena fresa y plátano, de AdeS (con avena y zumo de frutas, vitaminas del grupo B y E, calcio y proteínas) puede ser una opción muy saludable para tu desayuno o como tentempié a media mañana y no te restará tiempo para dedicarle a tu bebé. #descubreades

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5. Avena y fruta ¡Qué buena combinación!

La avena es un cereal rico en proteínas de origen vegetal, en fibra y en vitaminas del grupo B. Es el aliado perfecto para el postparto ya que tiene poder saciante, favorece el tránsito intestinal, ayuda a reducir el colesterol y los niveles de azúcar en sangre, contribuye a eliminar la grasa corporal y participa en la regeneración de tejidos. Todo ello con una excelente biodisponibilidad. Si la tomas acompañada de fruta (ricas en antioxidantes y fibra) en muy poco tiempo verás resueltos esos problemillas que no te atreves a confesar (hemorroides, estreñimiento, cicatrización de los puntos....) y que suponen una molestia tras el parto. 

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6. El magnesio, tu gran aliado

Otro micronutriente que no puede faltar en tu alimentación es el magnesio. Este mineral reduce la fatiga, regula el azúcar en sangre, interviene en el metabolismo energético, contribuye al buen estado del sistema nervioso, mejora el rendimiento muscular, ayuda a fijar el calcio y el fósforo, tiene propiedades antiinflamatorias y además, combate la depresión. ¡No se puede pedir más a este macromineral esencial al que puedes considerar como el aliado perfecto durante el postparto! #descubreades

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7. ¿Dónde encontrar magnesio?

Entre los alimentos ricos en magnesio están las legumbres, el chocolate, las semillas y los frutos secos. Y de entre todos ellos destacan las almendras (con 268 mg de magnesio por cada 100g). Una forma de incorporar este mineral a tu dieta diaria puede ser la bebida vegetal Almendra de leyenda, de AdeS (con vitamina B12 y calcio), sin azúcares añadidos y en dos formatos: 250 ml para llevártelo en el bolso y tomártelo donde quieras, y en tamaño de 800 ml, para que tú y toda la familia lo disfrutéis a lo largo del día. #descubreades

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8. Ejercicio a tu medida

Para levantar el ánimo y enfrentarte a todo lo que te pongan por delante te hace falta energía y que tu cuerpo se sienta en forma. Sal a la calle a pasear con tu bebé, porque ambos necesitáis tomar el sol y el aire. El sol es un buen euforizante y para recibir sus beneficios basta con andar media hora diaria a paso ligero (en las horas de menor rigor solar). Sin darte cuenta, estarás practicando una actividad moderada que a tu cuerpo le va a sentar genial: tonificarás los músculos, activarás la circulación y ayudarás a tu organismo a quemar calorías. Elige una zona sin tráfico, hidrátate bien antes de empezar y calcula el tiempo de marcha para que no coincida con las tomas del niño. Cuando tu médico te dé permiso podrás realizar otro tipo de ejercicios o variar la intensidad.

A media mañana o mientras practicas ejercicio puede resultar muy positivo contar con una bebida vegetal que te hidrate, te refresque y te aporte ese plus de energía que necesitas. AdeS, cuenta con una amplia gama de bebidas 100% de origen vegetal (que fusionan lo bueno de las semillas y las frutas), de sabores deliciosos, sin lactosa y sin azúcares añadidos que te van a sentar genial. Y en formato bolsillo, para que te las lleves donde quieras. #descubreades

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9. Consigue tiempo para ti

Entre las tareas que te has impuesto en tu jornada diaría, concédete la obligación de dedicar un tiempo a tu cuidado. Algo tan simple como aplicarte una hidratante corporal tras la ducha, ponerte una mascarilla en el pelo y esperar a que actúe o lavarte los dientes, pueden parecer imposibles cuando el bebé está recién llegado a casa.

No te abrumes, pronto lograrás una rutina de organización que te permitirá rentabilizar el tiempo y encontrar momentos para ti en los que, además, puedas sentarte a pensar tranquila, tomarte un café, charlar con una amiga. Estos instantes en los que, no solo te sientas madre, son muy positivos para tu recuperación física y mental.

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10. Verte bien, sentirte bien

Recuperada la calma, la energía y el tiempo hay que tomar medidas para empezar a sentirte bien. Lo primero es eliminar del armario la ropa del embarazo (que te sigues poniendo) y comprar prendas que te favorezcan (olvídate del chándal y de las camisetas oversize). Añade un toque de color en tus labios, un corte más juvenil para tu pelo, acude a un centro donde te den un masaje... ¡Y te verás distinta!

Invertir en tu bienestar es la mejor fórmula para que te sientas genial contigo misma.

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