Las revisiones médicos que debes hacer tras un parto

Ya tienes al bebé contigo en casa y demanda todo tu tiempo. Sin embargo, aún te quedan revisiones médicas a las que no puedes faltar.

Revisiones médicas tras dar a luz
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Cuándo ir a la revisión

Los primeros días en casa con tu bebé pueden ser algo desconcertantes: todo es nuevo. Por un lado tienes que ir conociendo poco a poco a tu hijo y ofrecerle las atenciones y cuidados que precisa ahora. Y por otro, tú tienes que redescubrirte. Tu cuerpo ha cambiado de nuevo de una forma muy llamativa y tus emociones también pueden hacerlo de la misma manera.
Es importante que te cuides y que acudas a las revisiones pertinentes para ponerte a punto cuanto antes y sentirte muy bien.

La primera visita al ginecólogo será en torno a los 10 días después de dar a luz. Por supuesto, si antes surge algún problema no dudes en acudir a tu médico de familia o a urgencias para consultarlo.

Molestias de las que hay que hablar

Si todo va bien, en esta primera cita el tocoginecólogo te preguntará los detalles de tu parto, sobre todo si no lo atendió él y no tiene el informe del mismo. Es hora de contarle también cualquier síntoma que no te parezca normal: dolor en la herida de la episiotomía o de la cesárea si te hicieron el corte o la intervención, hemorragia excesiva, dolor o escozor al orinar...
Todos estos problemillas que pueden incomodarte muchísimo suelen tener una solución sencilla. Por ejemplo, es bastante común que tras el parto vaginal aparezcan hemorroides. Pueden resultar muy molestas, pero el doctor te recomendará pastillas o pomadas que las harán desaparecer en tiempo récord.
Otro síntoma es el dolor en las costillas, que puede aparecer si el parto ha sido vaginal y largo y ha habido que ayudar al bebé a nacer. También se soluciona con algún fármaco y esta vez con un poquito más de tiempo...
Las pérdidas de orina son un tercer tema que puede preocuparte. Al examinar la zona abdominal y la vaginal el ginecólogo comprobará la cicatrización de la episiotomía y si la involución del útero es la correcta, pero también vigilará el estado de la musculatura pélvica por si fuera necesario entrenarla para evitar esa incontinencia o tomar otras medidas.

Pregunta por la lactancia

Empezar a dar el pecho puede ser una experiencia sencilla... o algo más complicada. Si tu caso es el último, es el momento de consultar tus dudas y tus posibles molestias con el especialista, que, por supuesto, examinará la zona. Si hay dolor con la succión del bebé, si han aparecido grietas, hinchazón o rojez, él puede aconsejarte cómo aliviar las molestias para poder continuar dando de mamar a tu hijo. El objetivo a conseguir es hacerlo sin dolor y disfrutando de la experiencia.

Siguiente revisión postparto

Tras esta primera visita postparto probablemente tendrás que volver a la consulta del ginecólogo pasado un mes y medio. En esta segunda visita ya todo debería estar “en su sitio”, aunque es posible que aún notes que la tripa todavía no ha bajado del todo.
El médico te revisará el pecho y la zona vaginal o la herida de la cesárea y si lo requieres, te recomendará el mejor anticonceptivo para esta nueva etapa en la que ya habrás podido reanudar las relaciones sexuales.

Visita al dentista

Tras dar a luz debes acudir al ginecólogo, pero en ocasiones también se hace aconsejable la visita a otros especialistas, especialmente al dentista.
Es cierto que en el embarazo se producen cambios hormonales que hacen que las encías estén más congestionadas e inflamadas y que sangren con mayor facilidad, con lo que aumenta el riesgo de padecer gingivitis.
Del mismo modo, en la gestación hay más propensión a la aparición de caries, debido a la acumulación de placa bacteriana y a la alteración del pH de la saliva por el “boom hormonal”. Por ello, además de cuidar la higiene dental y visitar al estomatólogo durante el embarazo si lo necesitas, conviene que te hagas una revisión dental después del parto. Piensa que si tienes alguna caries activa puedes pasársela a tu bebé si, por ejemplo, chupas su chupete o le das un beso en la boca; la caries quedaría latente y podría activarse cuando le salieran los dientes.

La circulación sanguínea

No a todas las mujeres les sucede, pero si en tu embarazo has tenido problemas importantes de circulación, fundamentalmente varices en las piernas, no estará de más que acudas a la consulta del angiólogo.
Alrededor del 20% de las gestantes sufren varices. Estas tienen un componente genético, que se ve “agravado” en el embarazo por el aumento de algunos niveles hormonales y por la presión del útero sobre las venas de la zona. Si ya las tenías o si han aparecido durante estos nueve meses, debes saber que tras dar a luz lo normal es que mejoren, aunque no desaparecerán del todo.
Por tu parte, para ayudar a esta mejoría puedes hacer ejercicio, darte duchas de agua fresquita, usar medias elásticas de compresión y darte algún masaje (el drenaje linfático va perfecto), pero también debes visitar al angiólogo si aparecen dolores en las piernas, ya que durante el parto ha podido formarse algún coágulo. Te recomendará probablemente hacerte un Doppler para examinar las venas y ver si necesitas algún tratamiento específico que solucione el problema.

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