Cómo curar la episiotomía o la cesárea

Los puntos suelen ser una consecuencia habitual del parto. Son molestos, pero con la atención adecuada, curarán pronto.

 

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¿Qué sutura te harán?

La tasa de cesáreas en España está alrededor del 25% y la de episiotomías (incisión en la zona del perineo para facilitar la expulsión del bebé, en los partos vaginales) no baja del 50%. Con estos datos está claro que muchas mamás salen del paritorio con puntos.

En las episiotomías los puntos son siempre reabsorbibles. La mayoría de las veces el cuerpo los asimila sin problemas, aunque en ocasiones es necesaria una visita al ginecólogo una semana después del parto porque están tirantes y molestan. En este caso, él mismo los sacará (es un procedimiento indoloro). La herida tarda en cicatrizar entre siete y diez días. Si no es tu primer parto y en el anterior ya te habían practicado una episiotomía, el ginecólogo hará la incisión en el mismo lugar (en caso de que esta vez también la necesites).

En el caso de la cesárea, hay varios tipos de sutura:

- la de grapas
- la intradérmica (por debajo de la piel)
- los puntos sueltos.

Se utilizan por igual, en función de la elección del ginecólogo. En las suturas intradérmicas normalmente el hilo es reabsorbible, por lo que te ahorras la visita posterior para retirar puntos. Los puntos sueltos sí requieren extracción; los quita el médico entre una y dos semanas tras el parto.
Las grapas también tienen que ser retiradas, entre siete y diez días después de la operación. Pero no es molesto. Y según la doctora Anna Suy, ginecóloga, “tienen la ventaja de que si se produce un seroma (acumulación de líquido en la herida), se puede drenar a través del orificio de una grapa y no por toda la herida”. Aunque de entrada la cicatriz realizada con grapas parece más aparatosa, a largo plazo los resultados estéticos son los mismos. La herida tarda entre cinco y diez días en cicatrizar.

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Curas e higiene de los puntos tras el parto

Lo más importante, tanto en la herida de la cesárea como en la de la episiotomía, es mantenerla seca y limpia.
Si te han hecho una cesárea será suficiente con darte una ducha diaria con agua y jabón y secar con cuidado la herida después. Pasados 15 días, ponte aceite de rosa mosqueta o unos parches que regulan la cicatrización y que venden en farmacias. Ayudan a afinar la cicatriz.
La higiene de la episiotomía es más engorrosa. Se recomienda la ducha diaria y ser muy cuidadosa al orinar o evacuar. Puedes lavar la zona con jabón de pH neutro, agua hervida con sal o una solución de cola de caballo y tomillo (prepárala hirviendo las hierbas a fuego lento 5 minutos). Esta última “tiene propiedades antiinflamatorias y antisépticas, por lo que además de lavarte, te reconfortará la zona”, dice Leticia Alcaraz, comadrona.
El lavado debe hacerse en dirección de la vagina al ano. Una buena idea es poner la solución en una botella y echarte el agua a modo de chorro. Al acabar, asegúrate de que la herida queda bien seca.
Muchos ginecólogos recomiendan utilizar secador de aire frío. También puedes secarte con la toalla, dando suaves golpecitos.
Recuerda que se recomienda seguir todas estas medidas hasta que la herida haya cicatrizado.
Y no te des baños hasta pasada la cuarentena.

Más medidas para curar los puntos

Mientras tengas pérdidas, usa compresas tocológicas y cámbialas a menudo. No uses tampones y evita la ropa interior y los pantalones muy ajustados. Deja la herida (también la de la cesárea) al aire libre siempre que puedas. Eso sí, no es recomendable que le dé el sol. Según la doctora, lo ideal es esperar un año para exponerla al sol.

En las episiotomías, el corte oblicuo es menos molesto y cicatriza mejor que el vertical.

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Aliviar el dolor tras la cesárea

Los primeros días tras la cesárea son muy molestos, pero hay remedios. Además de mantener una buena higiene de la herida puedes seguir esta medidas para aliviar la situación.
“Has pasado por una operación abdominal y vas a necesitar recuperarte, así que plantéate un mes tranquila e intenta contar con apoyo logístico”, recomienda la matrona.
Al principio la herida te dolerá, pero poco a poco pasará a ser sólo una molestia. Es normal que no localices el dolor en el sitio exacto donde ves la cicatriz, ya que lo que notas es la herida interior. Además, sentirás como si tuvieras corcho alrededor de la cicatriz. Esa pérdida de sensibilidad se va recuperando poco a poco, pero puede durar hasta tres meses.

¿Qué puedes hacer tú?

Reposar. Por ejemplo, estando de pie la herida sufre más, porque aguanta peso, así que intenta encontrar tus momentos para tumbarte. Al levantarte de la cama, hazlo de lado. Evita cargar peso y cuando cojas al bebé, hazlo estando sentada. Estornudar puede dolerte; apriétate con un cojín la barriga cuando te venga el estornudo.
Por último, ten presente que en las cesáreas la incisión vertical cicatriza más rápido que la horizontal. En todo caso, teniendo los cuidados recomendados, tu recuperación será mejor de lo que esperabas. ¡Seguro!

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La episiotomía ¡Qué molesta!

Las episiotomías “son molestas, pero en general no son muy dolorosas”, dice la doctora Suy. Aun así, si te duele, pide a tu médico algún medicamento que te alivie. En el postparto inmediato va muy bien aplicar hielo (metido en un guante de goma) para desinflamar la herida. Por otro lado, el miedo a hacerte daño o a que se abran los puntos cuando vas al baño es común, pero en realidad es improbable. De todos modos, sigue una dieta rica en fibras y bebe mucha agua. Y si es necesario, consulta a tu ginecólogo si puede recetarte algún enema.
También es normal que los puntos molesten al andar; pasará en unos días.
Descubrirás que sentarte resulta difícil: el mejor modo de hacerlo es apoyándote hacia el lado opuesto a los puntos. Los flotadores están en desuso, porque provocan que los puntos se tensen; es mejor que te sientes en una superficie dura. Un truco: antes de hacerlo contrae los glúteos y luego relájalos.

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Cuando acudir al médico

En las siguientes circunstancias es preciso realizar una visita al médico para que eche un vistazo a la herida:

- Si la cicatriz de la cesárea se pone roja o si supura líquido o sangre acude al ginecólogo, ya que estos síntomas podrían indicar que hay una infección o que se ha producido un seroma (acumulación de líquido seroso). Esta última es la complicación más común y se da casi en el 5% de los casos.
- Es bastante raro que la episiotomía cause complicaciones. La más habitual es la formación de algún hematoma superficial. Resultan molestos, pero no revisten gravedad. Si a ti te ocurre, aplicarte una bolsa de hielo envuelta en un paño te aliviará mucho.
- Otro contratiempo es que la herida de la episiotomía se abra un poco antes de cicatrizar. A veces ni se nota y otras sí sentirás alguna molestia. El ginecólogo podrá recetarte algún medicamento para calmar el dolor.
- La verdadera complicación de este corte es que surja alguna infección, pero no llega al 1% de los casos. Las infecciones de la episiotomía causan dolor, puede subirte la temperatura y te notarás la zona hinchada y caliente. El ginecólogo te recetará antibióticos.

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