Cómo tratar una mastitis

La mastitis es uno de los problemas, relacionado con la lactancia materna, que más suele preocupar a las madres recientes. Aunque no tiene por qué suceder, sí conviene saber cómo actuar, por si se presenta.

 

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Ingurgitación mamaria

Es normal que las mamas presenten cierta hinchazón tras el parto y que aumente su sensibilidad entre el segundo y sexto día de postparto. Esta situación conocida como ingurgitación o congestión mamaria, se produce en ambos pechos y suele suceder cuando producen más leche que la que el bebé es capaz de extraer. La consecuencia es que unido a este aumento de tamaño aparece el dolor. Las pautas para resolver la ingurgitación mamaria son:

- Aplicación de calor local antes de cada toma para facilitar que la leche fluya.
- La lactancia a demanda, siendo normal que la demanda sea cada hora y media a dos horas.
- Después de la toma, la aplicación de frío local sobre las mamas.
- Generalmente estos síntomas desaparecen a las 48 horas.

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Síntomas y cómo tratar la mastitis

La mastitis infecciosa, tal y como su nombre indica, se produce cuando existe una infección de los conductos glandulares de la mama. Las heridas o grietas en el pezón son puntos de entrada para las bacterias, provocando una infección que hace que la zona del pecho se inflame y cierre los conductos de la leche.

Este tipo de mastitis genera unos síntomas claros: fiebre, escalofríos, malestar general, decaimiento, dolor acusado en el pecho. Algunas veces, los síntomas son visibles, ya que puede aparecer una hinchazón en el pecho, enrojecimiento y calor localizado.

Lo más importante es el correcto vaciado de las mamas, además de:

- Realizar tomas más frecuentes y a demanda, sin horarios preestablecidos.

- En cada toma ofrecer una mama y no dar de la otra hasta que no quede completamente vacía.
- Aplicar calor 10 minutos antes de la toma ya que esto facilitará la dilatación de los conductos y será más fácil que se vacíen. Tras la toma, aplicar frío para aliviar el dolor y disminuir la inflamación. No se debe aplicar frío o calor directamente sobre la piel, porque puede producir quemaduras, hacer sobre un paño o pañuelo.
- Analgésicos y antiinflamatorios (bajo prescripción médica).
- Antibióticos. No automedicarse, en caso de que sospeches que tienes infección acude a tu médico para que valore el tratamiento más adecuado compatible con la lactancia.

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Obstrucción mamaria

En ocasiones se puede producir una obstrucción (mastitis no infecciosa) cuando uno de los conductos de un pecho se tapona y la leche queda retenida. En estos casos aparece una inflamación que afecta sólo a una mama y no a toda la glándula, sino sólo a uno (o varios) de sus lóbulos. El tratamiento es el mismo que para la ingurgitación: masaje, amamantar con frecuencia, valorar que la postura de amamantar sea la correcta, aplicar frío entre tomas, si eso alivia el dolor, y calor antes de la toma.

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Mastitis, ¿qué es?

Hay que diferenciar la ingurgitación mamaria de la mastitis, un proceso infeccioso que se produce por un estancamiento de la leche en los conductos de una mama y su infección causada por microorganismos bacterianos. Los casos de mastitis infecciosa que tienen lugar durante el período de lactancia no se suelen presentar en etapas tempranas de la lactancia, sino que son de aparición más tardía.

Las principales causas que favorecen el estancamiento y con él una posible mastitis son:

- Un mal enganche del niño al pecho que condiciona que éste no se vacía adecuadamente.
- Aparición de grietas en los pezones por mal enganche.
- Disminución del número de tomas y de la duración de la lactancia.

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Dar de mamar con mastitis

¿Se puede amamantar durante un proceso de mastitis? La respuesta es sí.
La mastitis no supone ningún peligro para el bebé. De hecho suspender la lactancia, además de innecesario, puede ser perjudicial para la correcta evolución del problema. Ya que un destete brusco puede aumentar el riesgo de que se produzca un absceso (acumulación de pus), situación que requeriría una intervención quirúrgica.

Antes de tomar la decisión de suspender la lactancia, pide consejo a tu matrona.

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