Cómo tratar la caída de pelo tras el parto

Es normal. Pero será una caída pasajera y tú puedes hacer mucho para disminuirla y lograr que en poco tiempo tu melena vuelva a estar igual de bonita que siempre.

 

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¿Por qué se cae el pelo?

En el cuero cabelludo normal, entre un 90 y un 95% de los cabellos, aproximadamente, están en fase de anagen (crecimiento) y entre 5 y un 10% se encuentran en fase de telogen (caída).

En el embarazo la cantidad de cabello en fase de crecimiento aumenta, debido al incremento de los niveles de estrógenos que se produce en esta época. Ésta es la razón de que durante la gestación sea habitual tener un pelo más abundante y con mejor aspecto.

Una pérdida mayor tras el parto

La fase de caída o telogen supone una pérdida media de entre 50-100 cabellos al día, de forma fisiológica. Se desconoce por qué se inicia el proceso en el que el folículo piloso deja de crecer y entra en fase de caída, pero sí se sabe que existen causas que agravan dicho proceso y aumentan la pérdida normal del cabello.

Entre ellas se encuentran las situaciones de estrés psíquico o físico: intervenciones quirúrgicas, infecciones graves, tratamientos oncológicos... y también el postparto.

El efluvio telogénico postparto es una caída de cabello superior a la caída fisiológica (normal) del mismo, que suele aparecer en los 3-4 meses posteriores al nacimiento del bebé. Es algo muy frecuente (se calcula que afecta a un 40-50% de madres) y es un motivo habitual de consulta, dada la alarma que genera. Lo habitual es que esta caída excesiva se frene de forma espontánea, entre el sexto mes y el año tras el parto, aunque en raras ocasiones, en un porcentaje bajo de mujeres, el cuadro persiste de forma crónica.

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Cómo cuidar el pelo

A la vista de la especial situación del cabello de la madre durante el postparto, resulta evidente que es fundamental dedicar especial atención a su cuidado.

Pautas efectivas contra la caída

Hay varias que han demostrado ser muy eficaces para proteger el cabello en esta época:

- Utilizar champús y acondicionadores que contengan biotina y sílice.
- Si se tiene el cabello seco, emplear un champú reparador nutritivo y una mascarilla acondicionadora después del lavado.
- Si el cabello es normal, utilizar un champú de pH neutro, de uso frecuente.
- Si el cabello es graso, lavarlo con mayor frecuencia, alternando champús neutros con otros champús que sean antiseborreicos.
- Evitar traccionar el cabello de forma agresiva (trenzas, coletas, rulos, moños, etcétera).
- Evitar peinar el cabello húmedo (más frágil que cuando está seco) con peines de púa fina. Es conveniente utilizar peines de cerdas gruesas.
- Si se usa secador para secar el cabello, emplear aire frío en lugar de aire caliente. Además, no es aconsejable el uso de planchas.
- Si se está dando de mamar, evitar el empleo de tintes sin consultar antes al médico (algunos pueden contener sustancias nocivas para el lactante).

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Alimentos que protegen tu melena

Si hablamos de la salud del cabello, debemos tener presente que la alimentación resulta fundamental tanto en el embarazo como durante la lactancia.

Es recomendable seguir una dieta rica en verduras y frutas que aporte antioxidantes y flavonoides, que ayudan a proteger y fortalecer el crecimiento del cabello.

Con una dieta equilibrada y una hidratación adecuada (unos 2 litros al día), el pelo estará en buenas condiciones durante la lactancia.

Una ayuda extra para tu pelo

Sin embargo, en ocasiones, cuando la caída es muy importante, puede ser necesario emplear suplementos vitamínicos (consulta siempre a tu médico) que contengan vitaminas del complejo B, biotina, cistina, vitamina E, vitamina A, hierro, calcio, yodo y zinc.

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