Tratamientos estéticos para el postparto

Si tras el parto te has quedado con algunos problemillas estéticos, tranquila. Existen cosméticos y tratamientos que pueden reducirlos o eliminarlos.

 

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Mirarte al espejo tras el parto

Hace tiempo que nació tu hijo, ya has pasado la cuarentena y te planteas empezar a solucionar los pequeños (o no tan pequeños) problemas provocados por el embarazo o el parto. Existen productos cosméticos y tratamientos estéticos que pueden ayudarte, pero consulta con tu ginecólogo para ver cuándo puedes comenzar a usarlos, si debes esperar más porque te han hecho la cesárea o si son compatibles con la lactancia.

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Técnicas contra el acné

Los cambios hormonales del embarazo estimulan las glándulas sebáceas de la piel, lo que causa el acné. Aunque suele desaparecer tras el parto, en algunos casos persiste. El tratamiento más efectivo es el que se realiza con luz pulsada intensa, que elimina los granos y las marcas rojas (lo hacen en el Centro Médico-Estético Felicidad Carrera, Madrid, 190 €/sesión). Eso sí, espera a terminar la lactancia.

Además, en casa “hay que limpiar la piel dos veces al día, utilizar una crema hidratante específica para su tipo, un producto para el contorno de ojos y un sérum; también es aconsejable aplicar una mascarilla al menos una vez por semana”, recomienda Leticia Carrera, directora del centro. Puedes utilizar “Eau Micellaire Purifiante”, de Codage, que limpia, hidrata y purifica (25 € aprox.), y el sérum para el contorno de ojos “Restylane Eye Serum” (unos 54 €).

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Manchas y línea alba

La aparición de manchas cutáneas en la cara o de la línea alba en el abdomen se debe a los cambios hormonales del embarazo, que provocan un incremento en la producción de melanina, problema que se agrava con el sol. La combinación de dos técnicas, luz pulsada intensa más peeling químico, ofrece muy buenos resultados. “En la misma sesión aplicamos ambas técnicas: primero el peeling, solo en las zonas pigmentadas, y a continuación la luz pulsada”, explica la directora del Centro Felicidad Carrera, que realiza este tratamiento en 3-5 sesiones (252 €/sesión). Ten en cuenta que no debe usarse durante la lactancia y que, en el caso de la línea alba, si te han hecho cesárea deberás esperar tres meses para despigmentarla.

En cuanto a la cosmética, puedes utilizar el sérum despigmentante “Azelac RU” de Sesderma (unos 35 €) o la crema “D-Pigment” de Avène (unos 20 €). Usa a diario un protector solar para evitar que las manchas se acentúen o aparezcan otras nuevas.

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Disimular la cicatriz de la cesárea

Suele quedar una línea fina y, en algunos casos, marcas de los puntos. Las más antiestéticas son las que producen una diferencia en el relieve de la piel (queloide o cicatriz fibrosa), que precisan tratamiento estético. El más eficaz combina tres técnicas: masajes para ablandar el tejido y tratar las adherencias; a continuación se realiza la técnica Indiba, que consiste en aplicar ondas de alta frecuencia para reorganizar las fibras de colágeno y elastina; y por último la técnica Endermology, que utiliza un mecanismo de succión para despegar la piel de la cicatriz y conseguir que le llegue más riego sanguíneo. Se necesitan como mínimo diez sesiones para difuminar la cicatriz (en el Centro Valle 36, en Madrid, un bono de diez sesiones cuesta 650 €) y al utilizar ondas de alta frecuencia no se aconseja en la lactancia.

En cuanto a los productos, el aceite de rosa mosqueta se recomienda para atenuar las cicatrices más leves. Si quieres uno ecológico, prueba el “Aceite de Rosa Mosqueta” de Taller Amapola (8,50 €). En todo caso, recuerda que antes de aplicar cualquier técnica o cosmético sobre la cicatriz de la cesárea es importante que haya pasado al menos un mes desde el parto para que se hayan retirado los puntos.

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Arañas vasculares

En el embarazo se produce un aumento del volumen sanguíneo que, unido a la dificultad en la circulación de retorno por la presión que ejerce el feto, da lugar a la aparición de arañas vasculares. Para tratarlas se realiza la crioesclerosis (esclerosis con frío) o con espuma, según el calibre de los capilares.

La técnica consiste en inyectar en cada capilar dilatado o en ciertos trayectos sanguíneos una sustancia que bloquea el paso de la sangre y hace desaparecer la coloración rojiza del capilar bajo la piel; solo precisa de ciertos cuidados tras su realización, como evitar la exposición solar y utilizar medias de compresión. Está contraindicada en la lactancia. (En Centro Médico-Estético Felicidad Carrera, 175 €/sesión)

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Flacidez y estrías

Como la piel se da de sí durante la gestación y las fibras de elastina y colágeno pierden su forma original, después del parto se produce el efecto del “globo desinflado”, que suele afectar al abdomen, piernas y pechos.

En caso de flacidez leve o moderada, da buenos resultado el tratamiento a base de cosméticos combinado con ondas de alta frecuencia (Indiba). Consiste en aplicar cremas reafirmantes que estimulan la producción de colágeno y elastina, al tiempo que se aplican ondas de alta frecuencia para conseguir que este efecto llegue a las capas más profundas de la piel y la reafirme. Lo hacen en el Centro Valle 36 (650 €/bono de diez sesiones).

También se puede utilizar la radiofrecuencia, un tratamiento de rejuvenecimiento fraccional de la piel (ondas que calientan la zona a tratar y estimulan la producción de colágeno y elastina) que mejora el aspecto de las estrías, al mismo tiempo que ayuda al estiramiento de la piel (400 €/bono de diez sesiones en Centro Valle 36). Ambas técnicas no se recomiendan durante la lactancia.

En casos severos, los tratamientos en cabina no consiguen solucionar el problema y es necesaria la cirugía.

Existen cosméticos reafirmantes para utilizar en casa: “Destock Ventre”, tratamiento reafirmante para el vientre, de Vichy (22 € aprox.), o el aceite anticelulítico reafirmante de Matarrania, totalmente ecológico (20,45 €).

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Retención de líquidos

Es algo habitual: ocurre por las alteraciones hormonales y suele acentuarse durante la lactancia. El drenaje linfático manual es una terapia que consiste en realizar sobre la piel un masaje con movimientos lentos, rítmicos, armónicos y muy suaves, que estimula el drenaje y permite la evacuación de los líquidos acumulados en diferentes partes del cuerpo (50 €/sesión en Centro Valle 36). Además, existen cremas o geles con mentol o aceites esenciales que facilitan la circulación de retorno por su efecto vasoconstrictor, pero no deben utilizarse durante la lactancia. “Slim Effect”, de Decléor (29 € aprox.), está elaborado con aceites esenciales naturales.

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¿Cuándo recurrir a la cirugía tras el parto?

Si te estás planteando hacerlo, antes de nada habla con tu ginecólogo, porque la cirugía en el pecho, el abdomen (reconstruye la pared abdominal con reducción de piel y grasa) o la liposucción no están aconsejadas en el postparto. Muchos especialistas recomiendan posponerlas un año, ya que el cuerpo sigue sufriendo cambios varios meses después de dar a luz. En cuanto a los riesgos potenciales, estas técnicas implican los mismos que cualquier cirugía mayor.

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