Lactancia: 2 problemas con solución

Mamas calientes y congestionadas y grietas en el pezón son molestias muy comunes en los primeros días tras el parto. Con unos mínimos cuidados y los consejos de tu matrona, los superarás.

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Cuando se inicia la lactancia hay dos problemas típicos que pueden hacer más difícil que logres instaurarla bien. Tranquila, hay solución y es más fácil de la que crees.

Molestias en las mamas

Puede que en la primera semana tras el parto notes las mamas congestionadas (calientes, pesadas, llenas).

Cómo actuar. Para solucionarlo, pon a tu hijo al pecho con frecuencia para que disminuya la presión. Si no mama lo suficiente como para notar mejoría, tendrás que recurrir a la extracción manual o con sacaleches (aplicando calor seco, poco a poco y con suavidad).

¿Te han salido grietas en el pezón?

La mayoría de las veces están relacionadas con una mala técnica: el bebé no se agarra bien al pecho, ya sea por la presencia de frenillo lingual, porque la postura para lactar no es la adecuada o porque la congestión del pecho materno dificulta que lo haga. La congestión puede causar sensibilidad y dolor en el pezón (tú no estarás cómoda para ofrecer el pecho); eso hace que el niño no abarque bien el pezón y la areola y ambas situaciones se relacionan con la aparición de grietas.

Cómo actuar. Si corriges lo anterior tienes mucho ganado. Además, la leche materna tiene propiedades antiinflamatorias; ponte un poco en la zona dañada y déjala secar. Lava los pezones varias veces al día con agua y jabón neutro y sécalos bien al aire. Y aplícate una fina capa de una pomada protectora que forme una barrera transparente pero que permita la respiración de la piel y favorezca su regeneración natural (con pantenol al 5%, vitamina B3, con aceites naturales, sin perfume, sin conservantes, con ph neutro y dermatológicamente testada). Pregunta en tu farmacia.

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