Una nueva inteligencia

Por qué la maternidad y cuidar del bebé te vuelve más inttuitiva, resistente, multitarea y con altas dosis de inteligencia emocional.

Para empezar, ahora que has sido madre, eres mucho mejor que antes.

La maternidad no sólo cambia la vida, también transforma literalmente el cerebro de las mujeres, que se vuelven más inteligentes.

No hagas caso a quien te diga lo contrario (aunque tengas algún que otro despiste por estar aprendiendo a “pensar en dos idiomas”), porque las investigaciones más avanzadas confirman que el embarazo, el parto y la crianza del bebé generan nuevas conexiones en el cerebro de la madre (y, en menor medida, en el del padre que se implica) e incrementan el neocortex, el cerebro superior exclusivo del ser humano, algo que sólo ocurre cuando realizamos un aprendizaje muy complejo.

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Esta mejora cerebral es fruto de la adaptación que implica ser madre (asumir riesgos, superar dificultades y aprender cosas nuevas), pero sobre todo está motivada por las descargas de oxitocina, la “hormona del amor”, que inundan el organismo materno en el parto, al dar el pecho y en el contacto afectivo con el bebé.

El amor es una energía mental positiva muy poderosa que agudiza tus sentidos (te vuelves más intuitiva), aumenta tu eficacia (eres multitarea) y te da resistencia, motivación e inteligencia emocional para querer y cuidar bien a tu pequeño.

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