Prácticas que facilitan la recuperación en el postparto

En esta época conviene adoptar una serie de comportamientos para que la recuperación sea rápida y así poder disfrutar de tu hijo cuanto antes. Además, se estrechará el vínculo que ya os une.

Haz gimnasia junto a él

En las seis semanas siguientes al parto los músculos distendidos se contraen en parte espontáneamentete. Aún así es bueno hacer ejercicio. Hazlo en casa, al lado de tu bebé, ya que mirarlo te animará y te ayudará a ser más constante.

1. Fortalecer el suelo pélvico. Túmbate de espaldas, dobla las rodillas y bascula la pelvis hacia atrás, empujando la parte inferior de tu espalda contra el colchón. Contrae los músculos de la pelvis, como reteniendo el pis durante 4 segundos y suelta. Empieza a los pocos días de dar a luz, varias veces al día.

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Una vez que los músculos del suelo pélvico ya hayan recuperado parte de su fuerza (y con el permiso de tu médico), puedes empezar a realizar los dos siguientes ejercicios:

2. Deslizar las piernas. Túmbate en la cama boca arriba con las rodillas flexionadas. Acerca la pelvis a la cama y ve lentamente estirando las piernas. Mantén la espalda pegada. Cuando se empiece a arquear, mantén apretado el abdomen y vuelve a la postura inicial. Repite el ejercicio varias veces y respira pausada y rítmicamente.

3. Entrenar los abdominales. Túmbate de espaldas con las rodillas dobladas. Estira tus manos hacia las rodillas y levanta la cabeza y los hombros un poco durante unos segundos, mientras contraes los músculos del suelo pélvico (en caso de cesárea hazlo solo cuando la herida esté bien curada).

Come bien...

Vigila que tu dieta contenga los nutrientes necesarios: hidratos de carbono (pan, cereales, arroz y pasta); proteínas (pescado, carne, huevos...); fibra (verduras, fruta) y grasas. Además, bebe de 6 a 8 vasos de líquido al día.

Y es que comer bien ahora es esencial, no solo porque esto te dará energía para sentirte fuerte y cuidar del pequeño, sino porque cuando das el pecho tu alimentación influye directamente en la suya.

Y dale de mamar

La OMS aconseja la lactancia materna en exclusiva en los primeros meses. Y si optas por alimentar así a tu hijo lograrás muchos beneficios. El bebé estará más protegido contra infecciones; tendrá menos posibilidad de sufrir alergias, diabetes y obesidad.

Por otro lado, la succión del pecho favorece el desarrollo maxilar. En cuanto a ti, te relaja gracias a las hormonas que se segregan durante las tomas y acelera la recuperación del peso, ya que en la fabricación de la leche se consumen muchas calorías.

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Además, protege contra el cáncer de mamá y de ovario y contra la osteoporosis. En todo caso, lo fundamental es que las tomas sean momentos íntimos de los que ambos disfrutéis: estrechará vuestro vínculo.

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