Las hemorroides y otros problemas íntimos del postparto

Una vez que vuelvas a casa con tu hijo deberás tener mucho cuidado al asearte, sobre todo si tienes problemas de hemorroides o una fisura anal.

En caso de hemorroides o fisura anal después del parto deberás seguir las recomendaciones que te haya hecho el proctólogo (es el médico especializado en alteraciones del recto) para erradicar tu problema, pero además, recuerda nuestros consejos. Suelen dar muy buenos resultados.

TRATAMIENTO DE LAS HEMORROIDES

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Si tienes hemorroides, después de ir al servicio lávate bien con el agua más fría que aguantes (el agua caliente dilata más las venas y sentirá más dolor) y aplícate la pomada que te haya prescrito el especialista. Si no estás en casa, límpiate con una toallita especial para estos casos (se venden en farmacias), que deberás llevar siempre en el bolso hasta que te repongas.

Cuando te laves o duches, utiliza un gel específico para tu problema, que tenga el pH neutro o esté elaborado con glicerina, y sécate dándote pequeños golpecitos con una gasa estéril, para no hacerte daño. Es muy importante que antes de vestirte la zona esté totalmente seca, para prevenir la aparición de hongos.

QUÉ HACER ANTE UNA FISURA ANAL

Si tienes una fisura anal deberás lavarte con agua caliente (templada si aún no ha cicatrizado la episiotomía). Así se te relajarán los músculos de esta zona y sentirás alivio, además de que favorecerás el cierre de la fisura.

Durante el embarazo el médico te aconsejó utilizar con precacución las pomadas con corticoides, pero ahora que ya has dado a luz no hay inconveniente en que te las apliques, siempre que sea justo en la fisura y tengas cuidado de no darte con ellas en la herida de la episiotomía.

Sea cual sea tu problema, evita el estreñimiento (bebe mucho líquido, toma frutas, verduras y pan integral, pasea...). Así, ir al cuarto de baño tras el nacimiento de tu hijo dejará de ser una pesadilla.

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