El fin de la baja maternal

Ha llegado el momento de poner fin a tu baja maternal y reincorporarte a tu puesto. Los primeros días serán duros y te sentirás insegura y culpable. Tranquila, pronto llevarás mucho mejor la situación y sabrás como disfrutar de tu hijo y tu trabajo.

No te engañes, los primeros días en el trabajo son duros. Te asaltarán un montón de emociones: desde la tristeza o incluso la culpabilidad por dejar al bebé, a la incertidumbre por no saber cómo irá todo. Y otras como el alivio, porque tenías ganas de volver al trabajo y lo estás resolviendo bien.

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Muchas madres sienten que tienen la identidad dividida: una mitad del cerebro en el trabajo y la otra mitad pensando en el bebé. Todo esto es normal. Es una experiencia nueva y es lógico que te sientas confusa.

Hablar con otras madres para escuchar sus experiencias puede ayudarte. También acudir a asociaciones para intercambiar opiniones. Y, por supuesto, apoyarte en tu pareja, que también tiene que encargarse de cuidar al pequeño.

“Algo que ayuda mucho es tener siempre presente que la baja maternal tiene fecha de caducidad. Es un trabajo que se debería hacer en todos los grupos de postparto: avisar a las madres, que sean conscientes de que este periodo se acaba”, dice Vanessa Bueno.

¿Y qué más puedes hacer para sentirte mejor en esos días? Pensar que aunque ahora tienes menos tiempo para tu hijo, lo importante es la calidad: intenta que cuando estés con él no sea sólo para solucionar cosas de intendencia; pasadlo bien juntos. “Invierte en el vínculo afectivo, lo demás es secundario”, aconseja Gemma Cánovas.

Otro punto que deberás resolver ahora es cómo vas a conciliar tu papel de madre no sólo con tu trabajo, sino también con tu propio espacio. Procura encontrar un equilibrio, porque si sólo te centras en trabajar y en cuidar a tu hijo, tarde o temprano explotarás.

En cambio, si tú estás bien, tu hijo estará bien. Escucha tus propias necesidades; resérvate un momento del día para hacer algo que te gusta o simplemente para relajarte. Si tienes que delegar, hazlo. Piensa que tu hijo no quiere a la “madre perfecta”, te quiere a ti.

Conoce tus derechos laborales

Antes de organizar tu reincorporación al trabajo, toma nota de las posibilidades con las que cuentas:

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PERMISO DE LACTANCIA
Hasta los 9 meses del bebé tienes derecho a una hora de ausencia en horario laboral, sin reducción de salario. Puedes dividirla en dos fracciones de media hora. O cambiarla por una reducción de media hora al entrar o al salir. O puedes acumularla y transformarla en jornadas completas para incorporarte más tarde llegando a un acuerdo con la empresa.

En partos múltiples la duración se incrementa proporcionalmente. Este permiso también es válido en caso de que se decida opatar por la lactancia artificial y adopción y puede disfrutarlo el padre en vez de la madre, si ambos trabajan.

UNA REDUCCIÓN DE LA JORNADA
Hasta los 8 años de tu hijo puedes solicitar reducción de jornada (con una deducción proporcional del salario) como mínimo de un octavo y como máximo de la mitad de la duración de la misma. Tú eres quien decide cómo distribuir esas horas. Pueden pedir la reducción el padre o la madre, indistintamente.

UNA EXCEDENCIA
Puedes solicitarla, no superior a tres años, sin perder antigüedad. Además, durante el primer año la empresa deberá reservarte tu puesto. No es necesario fijar con antelación el tiempo de duración de la excedencia. Tu pareja también puede pedirla.

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