Vuestra relación más viva tras el parto

Cuando llega un hijo, la relación sexual de la pareja se resiente. El exceso de tareas, el cansancio o la falta de tiempo son razones de peso para que no haya apenas ganas de hacer el amor. Para mejorar esta situación, sigue nuestros consejos.

Sexo programado

Admitir que la espontaneidad y el tiempo sin límite para el sexo ya no formarán parte de nuestra vida cotidiana... de momento. Aunque esto puede resultar frío para muchas parejas, intentad verlo como algo divertido. Si sabéis que después de una toma determinada, vuestro bebé os "da una tregua" de más de una hora, ¡aprovechadla y comprobad que también puede ser muy gratificante".

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Levantar expectativas

Mantener una conversación sobre el sexo “del futuro”: qué vamos a hacer cuando no estemos tan cansados, cuando el niño duerma... Así se estimula el deseo.

Piropos y detalles

Tratar de conectar con la situación afectiva del otro, intentar complacerle, tener detalles, decirle lo guapo/a que está esta mañana, comprar algo bonito para el otro, preparar una cena romántica...

anticoncepción

Solucionar el temor más común ahora: que se produzca un embarazo no deseado. Para ello lo mejor es hablar abiertamente con tu ginecólogo sobre el tema y él os recomendará el anticonceptivo que mejor se adapta a vuestra situación (que dependerá en gran medida de si estás o no dando el pecho).

CAMBIOS

La mujer experimenta cambios físicos y hormonales que disminuyen su apetencia sexual. Puede recuperarla, sin presiones, si propicia momentos de intimidad.

COMPRENSIÓN

El hombre tem que su pareja no vuelva a interesarse en él como antes. Debe tener claro que es algo pasajero, ser comprensivo, tener paciencia y, en vez de exigir, persuadir.

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