Mensaje de tranquilidad

MENSAJE DE TRANQUILIDAD

Conviene asegurarse de que se van a poder controlar las emociones, hablarles con cariño y franqueza y darles un mensaje tranquilizador.

Ningún niño acepta de buen grado que sus padres se separen; ha vivido siempre con los dos y no entiende que de pronto tenga que ser de otra manera.

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Ante el anuncio de ruptura, su primera inquietud es su seguridad a niveles muy elementales: “¿Qué va a pasar ahora conmigo”? “¿quién va a cuidar de mí?”, “¿seguiré yendo al colegio...?”.

Es fundamental garantizar a los hijos que estos aspectos no están en peligro, recalcar que su padre y su madre van a seguir siendo su padre y su madre, que los dos van a seguir queriéndoles igual que antes y que van a verles mucho.

También hay que dejarles claro que ellos no tienen la culpa.

El pensamiento mágico típico de los primeros años y el sentimiento de omnipotencia hasta pasada la adolescencia hacen creer al niño que todo ocurre en referencia a él y eso puede llevarle a pensar que es responsable de lo ocurrido.

Además, no conviene decirles que sus padres han dejado de quererse (podrían también dejar de quererles a ellos), sino que no se llevan bien y por eso cada uno va a vivir en una casa.

Según su edad, podemos hablar de estar más contentos, de enmendar errores...

En todo caso, en esta primera conversación hay que disponer de tiempo suficiente para contestar a sus preguntas y en los días sucesivos estar preparados para resolver sus dudas.

Así prevenimos que les invada la incertidumbre.

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