Niños: rutina y orden versus desorganización

Las vacaciones navideñas ilusionan mucho a los niños, pero tienen sus inconvenientes: ruptura total de rutinas, horarios diferentes al escolar (comen a deshora y se acuestan y se levantan tarde), demasiados dulces y regalos...

Están sobreexcitados. Además, son tres semanas sin cole y los padres a menudo trabajan. Para que ellos las vivan con alegría y nosotros sin agobios...

  • Sacad tiempo para compartir con ellos las tradiciones navideñas: ir a ver belenes, escribir la carta, pasear por las calles iluminadas, asistir a las representaciones típicas de estas fechas...
  • Aprovechad la cercanía de la familia extensa para hacer planes con los tíos, primos o abuelos del niño. Ampliar su círculo familiar enriquecerá la vida de vuestro hijo y hará que se sienta más querido y protegido.
  • No está mal romper su rutina de vez en cuando, así aprende a adaptarse a los cambios. Eso sí, para que la vuelta a la vida “normal” le resulte menos dura, mantened unas normas: “en Nochebuena y en Nochevieja te acuestas tarde, otros días no”, “puedes tomar turrón, pero meriendas fruta”.
  • No le compréis todo lo que os pida, enseñadle a elegir: así aprende a valorar las cosas, se acostumbra a tomar decisiones y, al descubrir que no puede tener cuanto se le antoja, se hace resistente a la frustración.
  • Para compensar su afán de consumismo, realizad con él acciones solidarias. Pedirle que elija varios de sus juguetes que estén en buen estado para dárselos a los niños que apenas tienen nada le hará más sensible a las necesidades y circunstancias de los demás.
  • Si vuestros hijos son un poco mayores y ya opinan sobre las actividades que prefieren hacer o a dónde o cuándo ir, deberéis dejarles muy claro cuáles son sus límites y enseñarles que es importante tener en cuenta las necesidades de todos, no sólo las suyas.
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