Método Pilates para el posparto

El método Pilates te propone ejercicios sencillos y eficaces que te vendrán muy bien en el postparto. Algunos los puedes practicar en casa. ¿Quieres probar?

Tras 10 sesiones notas la diferencia. Después de 20, la ves. Y a las 30, tienes un cuerpo nuevo”. Así hablaba Joseph Pilates refiriéndose a su revolucionario sistema de acondicionamiento físico.

Pilates nació en Alemania en 1880 y desde la infancia tuvo una salud quebradiza. Por eso se dedicó a crear un método que lograra poner el cuerpo en forma sufriendo lo menos posible.

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En la Primera Guerra Mundial fue prisionero en Inglaterra y, trabajando en una enfermería, puso en práctica sus ejercicios, para los que utilizaba cuerdas, pelotas y poleas, consiguiendo que ninguno de los que los practicaron cayera enfermo en una feroz epidemia de gripe que asoló al país.

En 1923 llevó su método a Estados Unidos, donde los médicos y fisioterapeutas comprobaron que era sumamente eficaz para rehabilitar el organismo. Los adeptos se han ido sumando por miles y hoy hasta las estrellas de Hollywood, como Julia Roberts, Sharon Stone o Demi Moore caen rendidas a sus pies.

Actualmente hay centros de Pilates en muchas ciudades de España y sus ejercicios son muy beneficiosos para desarrollar el equilibrio, aumentar la estabilidad y la fuerza, potenciar la resistencia muscular, prevenir lesiones, mejorar la colocación de la columna y calmar tensiones. Por eso resulta tan recomendable en el postparto, para recuperar el organismo del esfuerzo al que se ha visto sometido durante el embarazo y el parto.

Los principios de Pilates

Se aconseja comenzar los ejercicios de Pilates pasadas 6 u 8 semanas del parto, siempre que éste haya sido vaginal y el médico dé su aprobación. Si has dado a luz por cesárea, conviene esperar al menos 10 semanas y el ginecólogo también tendrá que dar su visto bueno.

Lo ideal es entrar en contacto con el método en un centro especializado, ya que cuentan con monitores y se ofrecen clases individualizadas en las que se controla la postura al milímetro para asegurar una buena ejecución. No obstante, hay ejercicios básicos que pueden practicarse en casa, como los que te mostramos aquí.

Trabajan las zonas que más cambios han sufrido a nivel postural en el embarazo (especialmente la columna vertebral, que tiene que reubicarse, la pelvis y la cintura escapular) y puedes realizarlos durante 20 minutos, tres o cuatro veces por semana.

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Ponte ropa cómoda, ligeramente ajustada, descálzate y prepara la colchoneta. Estás lista para empezar.

La filosofía del método Pilates se basa en seis principios que deberás seguir:

  • Control: cuida la postura y el movimiento para evitar lesiones.
  • Concentración: conecta mente y cuerpo para un óptimo resultado.
  • Flexibilidad: los movimientos en ningún caso deben ser rígidos.
  • Fluidez: los movimientos no deben ser aislados, bruscos ni muy rápidos.
  • Precisión: cada movimiento tiene un fin y es importante hacerlo bien para garantizar el éxito del ejercicio.
  • Respiración: al oxigenarte te estás revitalizando. Respirar correctamente te ayuda a concentrarte y a relajar y a dar fuerza a la musculatura cuando el ejercicio lo requiera.

    En cuatro meses, como nueva

    Para potenciar tu forma física y mental, es importante que combines estos ejercicios con una alimentación sana y equilibrada (de unas 2.200 calorías diarias) y con algo de gimnasia cardiovascular, de la que carece Pilates.

    Además, sé consciente en todo momento de tu postura y corrígela cuando percibas que no es la correcta. La postura ideal es aquella en la que el peso del cuerpo se reparte armónicamente por todos los músculos, sin sentir presiones; esto es, la que con el mínimo esfuerzo muscular consigue un buen equilibrio, evitando tensiones y dolores. Siguiendo estos consejos, los especialistas en Pilates nos aseguran que pasados 4 o 5 meses del parto estarás como antes del embarazo... o quizá incluso más ligera y en forma.

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