Cuidar el pelo en el postparto

La gestación es una época dorada para el cabello. Por norma, se fortalece y adquiere más vigor y brillo. Pero, a veces, surgen sorpresas. Y, sobre todo, viene el después.

Pelo en el postparto
George DoyleGetty Images

Probablemente pocas veces verás tu melena tan abundante, fuerte y brillante como durante el embarazo. En este período, la cantidad de cabello en fase de crecimiento aumenta debido al incremento de los niveles de estrógenos, de ahí que su aspecto mejore de manera muy notable. Los problemas vienen en el posparto, a partir del segundo mes del nacimiento del bebé. Aquel prodigio de pelo se transforma en un lento caer que puede llegar a cronificarse y que se produce por la sincronización del ciclo vital del cabello durante la gestación debido a ese aumento fisiológico de estrógenos.

Para evitar que ese proceso que viene a durar dos meses se convierta en algo peor, cuidarse el pelo durante el embarazo es una de las mejores inversiones que se puede acometer. Todo lo que hayas hecho por tu pelo te servirá para la época de la lactancia. Y el espejo te lo agradecerá.

Champús sin parabenos

Aunque la gestación es, en general, un gran momento para la salud del pelo, existen casos de mujeres que pueden encontrarse con lo contrario: exceso de grasa, alopecia inesperada, alergias a ciertos productos como los tintes... Los expertos en tratamiento y cuidado del cabello recomiendan seguir ciertas pautas:

Se puede lavar el pelo a diario, no es malo. Eso sí, con un champú sin parabenos, un acondicionador natural (con biotina y sílice), mascarilla de aceites y masajes en el cuero cabelludo para aumentar la irrigación.
No se debe cepillar el pelo mojado, sino desenredarlo con los dedos.
Y no conviene usar peines de púas finas.
No recurrir en casa ni a planchas ni aparatos eléctricos de secado.

En cuanto a los tintes, solo se deben emplear marcas vegetales sin amoníaco
, porque son inocuos para el bebé y evitan alergias.
No usar productos anticaída sin previa consulta de un profesional
(médico, dermatólogo, farmacéutico o especialista capilar).

La alimentación también cuenta

Lo que comemos es fundamental tanto en el embarazo como en la lactancia para el bienestar y la belleza de tu pelo. Lo mejor es seguir una dieta rica en verduras y frutas que aporte antioxidantes (vegetales de hoja verde, pescado, cereales, leguminosas...)
y flavonoides (manzanas, ciruelas, bayas, naranjas, fresas o espinacas). A estos alimentos habría que añadir, al menos, dos litros de agua al día.

Si la caída es muy importante, suele ser necesario usar suplementos vitamínicos, bajo supervisión médica, que contengan vitaminas del complejo B, biotina (lo tiene el pescado azul), cistina (huevos), vitamina E (nueces), vitamina A (frutas), hierro (acelgas), calcio (lácteos), yodo (mejillones) y zinc (carnes).

Oxígeno puro para tu pelo

La oxigenoterapia es un tratamiento antioxidante que aplica oxígeno puro sobre el cabello y que proporciona una melena sana, fuerte, hidratada y nutrida. En el embarazo, donde a veces el cabello se debilita, es muy recomendable. Sobre todo, para pelo teñido (el tinte debe ser controlado). A veces, con solo cuatro sesiones se obtienen resultados rapidísimos.
Es efectivo e inocuo. Infórmate en www.beoxy.es (50 € la sesión).

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Texto asesorado por la doctora Greter Pérez, del Instituto Médico Dermatológico (IMD) de Madrid. (Paseo de la Castellana, 127. 2º C. 28020)

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