A las pocas horas de la cesárea

En España, una de cada cuatro mujeres pare por cesárea, una intervención que requiere cuidados postoperatorios.

Aunque hoy la cesárea sea algo muy común, no deja de ser una intervención quirúrgica y como tal hay que respetarla. En las horas posteriores a la operación sigue las indicaciones del personal sanitario. Es por tu bien.

Levantarte de la cama


Es normal que te aterre la idea de levantarte y que te mantengas acostada sobre la espalda intentando buscar la comodidad. Pero has de saber que es prioritario iniciar el movimiento para favorecer el retorno sanguíneo de las piernas, y para activar la respiración, la función pulmonar y la del intestino. Entre las 6 y las 12 horas siguientes te pedirán que intentes llegar hasta el borde de la cama y sentarte; con ayuda, claro.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

De momento es suficiente, pero a partir de las 12 horas de la intervención tendrás que levantarte. Repite los mismos movimientos, arrastrando el culete hasta el borde de la cama. Estarás semirrecostada, la enfermera o tu pareja te ayudarán a sentarte. Pon los pies en el suelo, respira y, si no notas mareo, incorpórate y da unos pasos. Sin heroísmos; ante el menor vahído, siéntate y pide a la persona que esté contigo que te dé un masaje en las piernas desde los tobillos a los muslos. Si por el contrario aguantas bien, ve hasta el cuarto de baño y vuelve. Toda una proeza para ser el primer día.

¿Esto es una hemorragia?

Aunque hayas parido por cesárea, tendrás pérdidas sanguíneas vaginales (loquios) de color rojo intenso con coágulos. Este síntoma es común a todas las parturientas y se produce porque el útero expulsa la mucosa que estaba en contacto con la placenta y, además, porque se ha de cerrar la zona donde ésta se encontraba ubicada. Pero en las mamás de cesárea la pérdida es un poco más intensa y los coágulos, más numerosos.

En España se produce una hemorragia en 3 de cada 1.000 partos. La sección de Medicina Perinatal de la Sociedad Española de Ginecología recomienda la administración de medicamentos que estimulen la contracción del útero (carbetocina) para reducir ese porcentaje. Tómalos, es por tu bien. Mientras te encuentres en el hospital estarás controlada, pero a los cinco días te irás a casa. Los loquios han de empezar a ser menos cuantiosos y más rosados, aunque aún durarán unas semanas. Si de repente vuelven a ser rojos y copiosos, ve al médico.

Las curas diarias

Todos los días una enfermera te tomará la tensión y la temperatura y te curará la herida. Comprobará que los puntos van bien y que se está cerrando correctamente. No tiene por qué suceder, pero existe la posibilidad de que la herida se infecte (enrojecerá y te subirá la temperatura). Si es así, tendrás que tomar antibióticos para atajar el problema.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

A los dos días de la intervención podrás ducharte (de pie o sentada), después te cambiarán el apósito que cubre la herida y, si todo va bien, a las 72 horas te la dejarán al descubierto para acelerar la cicatrización. Si no te han dado puntos reabsorbibles, durante los 12 días hasta que te quiten los puntos o las grapas, elige bragas desechables de cintura alta para que no te rocen. Cuando ya no exista riesgo de infección, aplícate una hidratante para que no se endurezca la cicatriz.

La subida de la leche

En una cesárea tarda más en subir la leche (unas 72 horas). Aun así, cuando te veas con ánimo, busca una posición cómoda, coloca una almohada protegiéndote la herida y pide que te pongan al niño sobre ella. Déjale que chupe el pezón y que estimule la secreción de leche.

Recuperar el periné

La zona vaginal está intacta, una ventaja para las relaciones sexuales, pero presta atención al periné, porque no sólo la episiotomía lo estropea. Este grupo muscular va del pubis al ano y sujeta el útero y la vejiga. El peso del bebé y las hormonas que relajan los músculos para el parto habrán debilitado este soporte. Cuando te den el alta, no hagas ejercicio hasta que el ginecólogo compruebe que existe tono muscular y no hay pérdidas de orina.

Publicidad - Sigue leyendo debajo