Pautas para levantar el ánimo

No hay que imaginar mucho para saber cómo se siente una madre reciente cuando se mira en el espejo y no se reconoce, cuando su sueño se reduce a despertares cada tres horas, cuando no tiene tiempo para nada... ¡Se acabó!

Esto sólo sirve para sumir a la madre en una espiral de desánimo y depresión que hay que cortar. Desde ahora, toma nota de estas pautas:

  • En casa puedes sentirte cómoda sin tener que estar en pijama o chándal. Y bastan dos toques para iluminar tu cara: brillo de labios y línea en los ojos.
  • Una vez al mes, ve a la peluquería para retocar el corte o el color o simplemente para sentirte guapa. Aprende a despegarte un rato de tu hijo (además de tu pareja, también pueden ayudarte las abuelas, una amiga...).
  • No es lo mismo picotear que tomar un tentempié. Lo primero se hace inconscientemente y se mezclan alimentos sin orden, mientras que el tentempié se elige por su valor nutritivo para llegar a la siguiente comida sin desfallecer. El picoteo contribuye a que cojas kilos de más; el tentempié, no. Recuerda que necesitas tres comidas principales y dos tentempiés, a media mañana y por la tarde.
  • Siéntate a comer. Mereces la misma atención que le dedicas a tu hijo, así que concédete tu tiempo aunque sean platos sencillos o estés sola. Y mejor no pongas la tele; si lo haces, tras los anuncios de dulces, refrescos y demás, atacarás la nevera.
  • Prémiate cada vez que la báscula descienda. Una colonia, un pañuelo, un masaje...
    Publicidad - Sigue leyendo debajo

    La lactancia materna te ayuda

    Además de las muchas ventajas que la lactancia materna tiene para el niño, también beneficia a la madre en el postparto inmediato. La succión del pecho hace que se libere oxitocina, hormona que estimula las contracciones del útero y, con ellas, la vuelta de éste a su tamaño en menos tiempo (unos 10 días). Por eso los loquios –sangrado del postparto– son de menor duración y cantidad (lo habitual son 500 cc).

    Y al perder menos sangre, baja menos el nivel de hierro y se reduce el riesgo de que la madre tenga anemia. Además, favorece que al volver "todo a su sitio", tú te encuentres mucho mejor más rápido, lo que te ayudará a verte mejor y a estar más animada.

    Ya sabes: pon a tu hijo al pecho cuando nazca, en cuanto el neonatólogo te lo devuelva tras realizarle las pruebas.

    Publicidad - Sigue leyendo debajo