Adelgaza sin agobios

Tras dar a luz, no te obsesiones por recuperar la figura, ni te lo tomes como un trabajo. Lo mejor es que el organismo vuelva a su forma lentamente. Piensa que de manera natural, sólo con el parto perderás unos 5 kilos, los que corresponden a la placenta, al líquido amniótico y al bebé.

En los siguientes días también eliminarás líquidos retenidos. Y el útero reducirá su tamaño. Además, el cuidado de tu chiquitín será el mejor gimnasio al que te puedes apuntar: ocho tomas diarias de biberón o pecho (noches incluidas), otros tantos cambios de pañal, cogerlo en brazos cada vez que llore, bañarlo, vestirlo y sacarlo de paseo... Si a esto unes tus actividades cotidianas, comprobarás que los kilos acumulados van desapareciendo como por arte de magia.

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Con la autorización de tu ginecólogo, conviene también que realices ejercicio físico regularmente, esto te ayudará a recuperar la línea sin bajones de ánimo.

Con deporte tonificarás los músculos, activarás la circulación sanguínea y aumentarás la producción de endorfinas, hormonas que hacen que te sientas bien. Eso sí, no debes forzarte a hacer más de lo que puedes; si te sientes molesta o no te gusta, déjalo.

Y no olvides seguir una dieta equilibrada, variada y saludable para evitar así que el abuso de grasas o dulces te haga coger kilos de más. En unos meses, casi sin enterarte, comprobarás que has bajado 5 o 6 kilos más mediante actividades cotidianas y naturales que no te han supuesto grandes esfuerzos.

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