Parto en verano: el antes y el después

¿Qué debes saber si tu hijo va a nacer en esta época? Te lo contamos.

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D.R.
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Dar a luz en verano

Nacer en verano. ¿Es una buena estación? En todo caso, es la que toca y no tiene por qué ser mala, aunque el calor en principio no resulte un factor atractivo. Una de las quejas más habituales entre las futuras mamás es precisamente soportar las altas temperaturas, que unidas al mayor calor corporal por la propia gestación, hacen que se sientan casi permanentemente sofocadas.

La parte buena de dar a luz en verano es que esa sensación de “tener un horno interno” termina. Aparte de esta circunstancia, ¿qué diferencia un parto que se produce en verano de otro en los meses de frío? ¿Y en cuanto al postparto?

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El nacimiento del niño, sin problemas

¿Sabías que los meses de verano son, después de octubre y de enero, cuando más nacimientos se producen por término medio en nuestro país? Esto da una idea de que no supone ninguna dificultad, fisiológicamente hablando, respecto a cualquier otra estación del año.

De hecho, los especialistas que te atenderán en el parto no tomarán ninguna medida especial por estar en verano y tampoco debe preocuparte que el equipo médico se vea reducido por las vacaciones; siempre habrá turnos y por tanto personal suficiente que te atenderá a la perfección.

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Pautas para llevar mejor el postparto

En esta etapa sí hay más variaciones debido al calor, ya que para empezar sudarás más y deberás tener especial cuidado para mantener limpia y seca la zona de los puntos en caso de que te hayan hecho la episiotomía o practicado una cesárea. No es aconsejable que te bañes los primeros días (evita por supuesto las piscinas y el mar) y sí que te duches en casa las veces que consideres necesarias, secándote suavemente después.

En cuanto a los paseos, puedes darlos con tu bebé desde el principio, siempre que el médico no lo contraindique. Salid bien protegidos (con sombrero y crema solar) a primera hora de la mañana o a última de la tarde y evitad el sol directo y las horas centrales del día. El hecho de que los días ahora sean muy largos es genial para ti, pues te llena de energía y es una medida natural súper eficaz contra la depresión postparto, algo muy a tener en cuenta.

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Así afecta al bebé...

Tu hijo vive en un ambiente cálido dentro de ti, por lo que el calor ambiental externo en principio no le va a resultar molesto. Mantenle con poquita ropa y descalzo y no le expongas directamente al aire acondicionado ni a las corrientes de aire.

¿Será más alto? Según un estudio de la Universidad de Bristol, los bebés que nacen a finales de verano son más altos y tienen los huesos más grandes que el resto. ¿Por qué? Por el aporte de la vitamina D recibido por la mamá en el embarazo a través del sol. ¡Menuda ventaja!

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