Parto: métodos clásicos y nuevas tendencias

Con los avances médicos llegan nuevas alternativas en aspectos relativos a la preparación y al parto en sí. ¿Te apuntas a las tendencias o prefieres las opciones clásicas?

 

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¿Cómo es la preparación?

Lo más común es que, si todo transcurre con normalidad, hacia el quinto o sexto mes de gestación la embarazada se apunte a un curso presencial de preparación al parto. Duran unas ocho o diez semanas, suelen impartirlos equipos multidisciplinares (matronas, tocólogos, fisioterapeutas…) e incluyen una parte teórica y otra práctica en la que se enseñan ejercicios y respiraciones.

Una tendencia

Cada vez existen más ofertas de cursos virtuales que se pueden seguir on-line y con aplicaciones móviles. Son una alternativa excelente para las futuras mamás con escaso tiempo libre y para las que ya tienen peques en casa y les resulta complicado cuadrar los horarios de los cursos presenciales. En www.vivirlamaternidad.com y en www.maternum.com se ofertan clases avaladas por diferentes asociaciones de matronas.

¿Dónde se produce el parto?

La mayoría de las futuras mamás acuden a hospitales o maternidades cuando se ponen de parto. Si esta es tu opción deberás ir al centro médico cuando tengas contracciones regulares cada 10 minutos; si cuando llegues ya has dilatado dos centímetros te dejarán ingresada. Recuerda llevar contigo el historial clínico, la tarjeta sanitaria y DNI y la ropa que vayas a necesitar tanto para ti como para tu bebé.

Una tendencia

Cada vez más madres eligen dar a luz en casa, aunque en nuestro país no es una opción tan frecuente como en otros (en Países Bajos el 30% de los partos son domiciliarios y en Reino Unido la Seguridad Social los aconseja a las gestantes de bajo riesgo). Si tu embarazo no presenta ninguna complicación y quieres valorar esta alternativa, la asociación Nacer en Casa puede orientarte.

¿Se puede comer en la dilatación?

Lo habitual en nuestro país es que no se permita a la parturienta la ingestión de alimento o bebida durante la dilatación. El objetivo es intentar prevenir que, si en el momento del parto hay que recurrir a una anestesia general urgente, se pueda producir una broncoaspiración del alimento a los pulmones (ocurre cuando un vómito pasa a la tráquea o a los pulmones).

Una tendencia

Algunos médicos españoles se están apuntando a la tendencia de los países anglosajones, donde es totalmente normal que la futura mamá beba y coma algo ligero durante las horas que dura la dilatación. Se considera que los riesgos son mínimos (en un estudio llevado a cabo por la Memorial University en Canadá entre 1.385 partos no se encontró un mayor riesgo de broncoaspiración en las mujeres que comieron respecto a las que no) y que ayuda a llegar con más fuerza y energía a la fase de expulsión.

¿Qué anestesia se utiliza?

Casi un 80% de madres eligen la anestesia epidural. Si es tu caso, en las últimas semanas del embarazo te realizarán un estudio preanestésico para valorar si te la pueden poner (solo habrá problema si eres alérgica a alguno de los fármacos, tienes una desviación grande de columna, eres hipotensa o sufres una infección generalizada). Si todo va bien, te la administrarán cuando hayas dilatado 4 centímetros y te evitará el dolor de las contracciones hasta después del alumbramiento.

Una tendencia

Existen otras alternativas a la anestesia farmacológica que cada vez se usan más, como la sofrología o la hipnoterapia; esta última técnica fue la que utilizó la Duquesa de Cambridge, Kate Middelton, durante sus partos. También existe la posibilidad de usar Entonox (en España ya lo ofrecen el 10% de los centros sanitarios), un gas compuesto por un 50% de oxígeno y un 50% de oxido nitroso. Es totalmente inocuo para el bebé y al aspirarlo reduce, aunque no elimina en su totalidad, el momento más doloroso de cada contracción.

¿Qué ocurre con las cesáreas?

A día de hoy muchas de las cesáreas se llevan a cabo con anestesia epidural, lo que permite a la madre ser más partícipe del nacimiento de su hijo y también favorece que el padre pueda estar presente. Una vez que nace el bebé, la mamá lo puede tener en brazos unos minutos antes de que comiencen a suturar la herida y el neonatólogo realice las pruebas necesarias al recién nacido.

Una tendencia

En Australia, EEUU y Reino Unido se está empezando a realizar con bebés nacidos por cesárea una técnica llamada “seeding”, que consiste en impregnar una gasa esterilizada en el flujo vaginal de la madre y pasarla por el cuerpo del bebé, para exponerlo a los microorganismos del canal de parto. Según sus defensores potencia el sistema inmunológico. Pero muchos tocólogos no la recomiendan y, en todo caso, advierten que habría que descartar que la madre esté  infectada por el Estreptococo B.

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