Cómo será (de verdad) el parto

¿Reconoceré cuando empiece? ¿Durará mucho? ¿Soportaré el dolor? Son algunas de las preguntas que te estarás haciendo acerca el parto. Aquí tienes las respuestas.

 

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¿Cuándo ir al hospital?

Entre la semana 38 y la semana 41 de embarazo la mayoría de las mamás se ponen de parto (puede ser que se adelante, lo que sería un parto prematuro, o que pasada la semana 41 no hubiera novedades, con lo que probablemente el ginecólogo optaría por inducirlo). 

¿Y cómo comienza?

De dos formas: o con contracciones, que es el modo más habitual, o rompiendo aguas. ¿En el segundo caso el parto será más complicado? No necesariamente, aunque en cierto modo es como empezar la casa por el tejado, ya que lo que impulsará la dilatación y la salida del bebé serán las contracciones, que tendrán que iniciarse. Si rompes aguas (ya sea porque notes pérdidas o por una expulsión de líquido abundante) tienes que ir al hospital; con urgencia si el color de las aguas no es claro y sin prisas pero sin pausa en caso contrario. 

En cuanto a las contracciones, por regla general el momento para dirigirse a la maternidad es cuando las notes de forma regular y cada vez con mayor intensidad, con un intervalo de entre 10 y 5 minutos. La pérdida del tapón mucoso, de producirse y notarla por tu parte, no es una señal de parto, sino de preparación de tu cuerpo para el mismo, y éste no suele empezar de forma inminente, sino pasados unos días o hasta alguna semana.

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El miedo es libre

El miedo es libre, pero se combate con conocimientos. Si te planteas muchas dudas (normal, por otra parte) sobre cómo será el parto, lo mejor que puedes hacer es lo que estás haciendo en estos momentos: informarte y llegar a él tranquila.

Es importante que sepas que...

No hay dos partos iguales, ni siquiera si los protagoniza la misma mujer, por lo que hay que dejar un margen a los imprevistos. Éstos pueden ser desde que dure más o menos de lo habitual a que surja alguna pequeña complicación, que los especialistas que te atiendan sabrán cómo solucionar para que tu bebé y tú corráis el mejor riesgo posible. Confiar en su profesionalidad también será básico para vivir un parto feliz.

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¿Tardará mucho en nacer el bebé?

Sería muy aventurado por nuestra parte y tendría muy poco sentido decir cuánto durará tu parto. Imposible saberlo de antemano. Cada uno es diferente y las circunstancias del mismo son las que irán indicando su duración. 

Hay mujeres que dan a luz nada más llegar al hospital y otras cuyos partos duran más de día y medio; esto es así y asumir que puede pasar cualquiera de las dos cosas (o ninguna de las dos, con lo que te moverás en un término medio), es positivo para aceptar que no puedes controlarlo todo y que es importante que las cosas fluyan tal y como vengan.

Lo más habitual

En todo caso, para que te hagas una idea de lo que es más común, la duración media de un parto para una mamá primeriza oscila entre las 6 y las 10 horas desde que comienza la dilatación hasta que expulsas la placenta, después del nacimiento del bebé. 

Respecto a si podrás soportarlo, esto también depende del umbral del dolor de cada mujer y de si decides utilizar epidural, analgesia que en la gran mayoría de los casos podrán aplicarte una vez que el parto esté en marcha y en diferentes dosis según quieras ser más o menos partícipe a la hora del expulsivo.

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¿Me harán una cesárea urgente?

En pocos casos es necesario hacer una cesárea de urgencia, la mayoría de estas intervenciones se realizan programadas, con lo que si tienes que someterte a ella lo sabrás con antelación y no llegarás a ponerte de parto. No obstante, no está de más que sepas en qué casos puede darse la necesidad de que el ginecólogo la realice en un parto que comienza de forma natural.

Situaciones poco frecuentes

Esto sucederá principalmente si existe una pérdida del bienestar fetal, si el parto es muy prolongado y llega a un punto en el que se estanca y deja de avanzar, o si se produce un desprendimiento de placenta, un prolapso del cordón umbilical o una eclampsia.

Son, como decimos, situaciones que no se dan habitualmente, por lo que no te obsesiones con ellas; con saber que existen y que el ginecólogo sabrá cómo actuar es suficiente.

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El influjo de la Luna, ¿un mito?

Algo de cierto hay en eso de que las fases lunares juegan un papel a la hora de que una mujer se ponga o no de parto en una fecha determinada.

Más partos

Se producen más partos entre el cuarto menguante y la luna nueva y esto se debe al influjo que provoca la Luna en todo lo que ocurre de forma cíclica y en las mareas. No olvidemos que el bebé se mueve en un medio líquido.

Pero, claro, esto influye sólo en cierta medida y siempre en embarazos a término, que rondan la fecha probable de parto.

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¿Lo sabías?: ¡Prohibido comer!

Seguro que has oído decir que durante el parto no te dejarán comer ni beber agua. Al inicio de las contracciones sí te permitirán beber un poco.

Por qué no conviene

Sin embargo, no dejarán que tomes ningún alimento. Ante la posibilidad de que el parto se complicque y fuera necesaria una anestesia general (sucede en poquísimos casos) se aconseja a las mamás no comer desde que el parto comience, al igual que se le aconseja no hacerlo desde unas horas antes a cualquier persona que vaya a ser intervenida, por prevención.

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