El parto, así lo vive el bebé

Descubre qué sensaciones experimenta en cada fase del nacimiento y en sus primeros momentos de vida. ¡Te va a sorprender!

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo
El momento más crucial de su vida

Los libros especializados en maternidad suelen hablar de cómo vive la mamá el parto: cómo tiene que respirar para que sea más rápido, qué técnicas puede utilizar para sentir menos dolor... Pero no se sabe tanto sobre cómo vive el bebé el momento más crucial de su vida.

Algunos investigadores han dedicado su carrera a este apasionante tema y han mostrado conclusiones interesantísimas al respecto. Uno de ellos es Thomas Verny, experto en psicología prenatal. En su libro La vida secreta del niño antes de nacer nos invita a ver el nacimiento a través de los ojos del niño: “El bebé vive momentos de inenarrable placer sensual, momentos en que cada centímetro de su cuerpo es bañado por cálidos líquidos y masajeado por músculos maternos. No obstante, estos momentos se alternan con otros de miedo. Incluso en las mejores circunstancias, el nacimiento resuena en el cuerpo del niño como una sacudida sísmica que alcanza las proporciones de un terremoto”.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Así vive las primeras contracciones

El paso de la placidez total dentro del útero de mamá a estas sacudidas violentas es algo gradual, progresivo y que en realidad desencadena el propio bebé. Los últimos estudios revelan que cuando el peque está listo para nacer se lo indica al organismo materno a través del torrente hormonal.

Obviamente hay casos en los que algo no va como se espera y tiene lugar un parto prematuro o, al contrario, el médico debe intervenir para provocarlo porque han pasado las 41 semanas de embarazo y el peque no se anima a nacer; pero suponen un porcentaje pequeño.

Con las primeras contracciones tu bebé va siendo consciente de que algo sucede... algo grande. Tu útero es un músculo que se contrae y le oprime, empujándole a una salida estrecha pero suficiente. Si tú estás tranquila, él percibirá que a pesar de los cambios que se avecinan, nada malo va a pasarle.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
La bajada por el canal del parto

A medida que las contracciones van haciéndose más intensas, el bebé empieza a segregar catecolaminas, hormonas del estrés que le hacen estar alerta, aumentando su resistencia.
Por este motivo los niños que nacen mediante cesárea lo hacen más adormilados, no han pasado por este proceso estresante que, sin embargo, es positivo, ya que hace que el corazón bombee más sangre a las zonas que necesitan oxígeno y al nacer se desencadene más fácilmente la respiración pulmonar.

La bajada por el canal del parto, ya en la etapa de la expulsión, es dura para el bebé. Una fuerza equivalente a 18 Kg, según los expertos, le empuja hacia un lugar desconocido por un camino en el que a duras penas cabe. Imagina que te lanzan por un tobogán ciego y estrecho que no sabes dónde va a parar.

Su experiencia puede ser algo parecido... De ahí la importancia de que a lo largo del parto, siempre que sea posible, intentes visualizar a tu hijo y enviarle mensajes positivos, en voz alta si quieres, para animarle a salir y mandarle mentalmente la fuerza necesaria. No es ninguna tontería, agiliza el proceso y os relaja.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
El primer contacto con el mundo

Con un último empujón el bebé sale a la luz. Y el cambio que supone para él su nuevo mundo es brutal. Los partos son cada vez más humanizados y se procura el mejor recibimiento al recién nacido pero aun así, pasa de estar calentito en un ambiente oscuro, bien delimitado y en un entorno líquido, a sentirse desprotegido, con frío, rodeado de ruidos y luz.

Además, tiene que empezar a respirar por sí mismo. Sus 25 millones de alveolos pulmonares, que hasta ahora contenían líquido, deben llenarse de aire y han de hacerlo rápidamente.

Afortunadamente, en seguida lo pondrán sobre ti y verás cómo abre los ojos (tanto estrés le mantiene despierto), repta hasta tu pecho para sentirse seguro en tu piel y se tranquiliza. Es bueno aprovechar estos minutos en los que está alerta para iniciar la lactancia.

El parto es agotador para el bebé, pero todos lo olvidamos. ¿Por qué? La oxitocina, la principal hormona que se libera en las contracciones, tiene un efecto amnésico. Aunque dicen que si nos sometiéramos a hipnosis podríamos evocar nuestro nacimiento con todo detalle...

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
¿Por qué razón llora?

Las sensaciones desconocidas que tu hijo experimenta nada más nacer son demasiadas y extremadamente intensas como para que no reaccione ante ellas.

¿Cómo lo hace? Pues de la forma más natural posible, protestando a gritos y emitiendo un llanto que a ti te conmoverá. Sin embargo tiene una función positiva, ya que le ayuda a empezar a respirar.

Tras ese llanto,  la matrona o el neonatólogo le darán un masaje y le ayudarán a despejar las vías respiratorias. La naturaleza, una vez más, demuestra ser muy sabia.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo