Parto, las posturas que alivian el dolor

Las contracciones duelen, eso nadie lo niega. Pero existen ciertas posturas y algunos ejercicios que ayudan a minimizar el dolor y hacen más llevadera la situación.

 

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Andar por la pared

Túmabate en el suelo con un cojín debajo de la cabeza. Apoya las plantas de los pies en la pared y sube y baja como si caminaras por ella. Este ejercicio te ayudará a activar la circulación de las piernas y a la hora del parto, podrás empujar con más fuerza. Además, tonificarás tu abdomen.

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Tumbada arqueando la espalda

Acuéstate en el suelo boca arriba con las piernas separadas y flexionadas. Levanta la pelvis durante unos segundos y vuelve de nuevo a la posición inicial. Aprovecha para respirar cada vez que te eleves. Este ejercicio te ayudará a tonificar el abdomen y a movilizar la pelvis.

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Tumbada en el suelo

Quizás prefieras permanecer tumbada. Si lo haces, recuerda que es mejor flexionar las rodillas o mantener las piernas elevadas para facilitar la circulación sanguínea de tu bebé. También tu cabeza debe estar ligeramente elevada para ayudarte a respirar mejor. Muchas mujeres prefieren tumbarse de lado para evitar que la zona lumbar se resienta.

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De pie

Esta posición alivia el dolor en los riñones que muchas mujeres sienten cuando permanecen mucho tiempo sentadas o acostadas. Mantén las piernas separadas y anda cada pocos minutos para ayudar a tu bebé a descender hacia la pelvis. Cuando estés parada, flexiona ligeramente las rodillas para estar más cómoda.

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Sentada con las piernas cruzadas

Siéntate en el suelo y flexiona las rodillas con las piernas abiertas. Bascula ligeramente tu cuerpo hacia delante y mueve las rodillas como si quisieras tocar el suelo con ellas... y respira lentamente.

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Con la espalda apoyada

Siéntate apoyando la espalda contra la pared, flexiona las piernas y mantenlas abiertas. Así evitarás cargar la espalda. Puedes respirar lentamente echando la cabeza hacia abajo y volver a dejarla recta mientras expulsas el aire. Ten cuidado y no eches la cabeza hacia atrás porque podrías lastimarte o sufrir algún tirón.

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De rodillas

Siéntate sobre tus rodillas en el suelo. Esta posición favorece también el descenso del feto y te mantiene en una postura cómoda. Para evitar que te duelan las piernas, échate hacia delante y apoya las manos en el suelo (como si fueses a gatear). Mira al suelo y arquea la espalda con la pelvis hacia adentro. Coge aire y expúlsalo al tiempo que miras al techo y echas la pelvis hacia afuera. Te ayudará a distraer la atención.

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Sobre una pelota de gimnasia

La idea es que no sobrecargues las piernas con tu propio peso y puedas moverte encima de la pelota sin gran esfuerzo. Así ayudarás al bebé a descender y será cómodo y entretenido. Si no tienes una pelota de las que se usan en gimnasia de preparación para el parto, te puedes sentar en el borde del sofá y abrir las piernas. Apoya tus manos en el borde y desciende hasta quedarte en cuclillas sin llegar a tocar el suelo. Quédate en esa posición, no te canses los brazos.

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