El hipnoparto y di adiós al dolor cuando des a luz

Explicamos en qué consiste esta técnica de parir en la que la madre es capaz de "controlar" el dolor a través de la aceptación.

Cuando hace unos meses vimos a la duquesa de Cambridge salir del hospital St. Mary's en el que dio a luz a su tercer hijo a las pocas horas del parto, medio mundo se quedó alucinado.

Los medios de comunicación allí presentes coincidieron en resaltar el buen aspecto de Kate Middelton tenía y se llegó a rumorear que podría haber optado por el hipnoparto, una versión sin dolor del parto.

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Una técnica en alza

Katharine Graves es la experta en este método que ella misma ha enseñado a las comadronas que trabajan en el St. Mary. Una técnica que no consiste en hipnotizar a las mujeres, como se podría deducir del nombre, ni al personal médico, es decir, en anular la voluntad de la futura madre mediante su inconsciencia. Se basa en aplicar modos de relajación y posturales en el paritorio que fomentan la concentración y ayudan a relativizar el dolor del parto y a hacerlo más llevadero, de tal modo que la recuperación posterior de la madre es más rápida y efectiva.

Graves explica que cuando nuestro cuerpo se enfrenta a este momento si estamos tranquilas y serenas, comenzamos a producir la oxitocina que facilita una forma de trabajo del útero eficaz. A la producción de oxitocina le sigue la generacion de endorfinas, que son las que luchan contra el dolor. Cuanta más oxitocina, más endorfinas y más sensación de confort experimenta la mujer. A este control mental se llega mediante una preparación que incluye saber respirar con calma, aprender a relajarse y visualizar lo que va a pasar para poder asumirlo con normalidad. Es conveniente empezar a practicarlo en el séptimo mes de embarazo.

No se elimina el dolor, se acepta

Esto lleva a que la paciente sea capaz de controlar zonas de su cerebro que normalmente no controla, en este caso aquellas donde se alojan las sensaciones de dolor para estimular, en cambio, las áreas de relajación que llevan a la tranquilidad absoluta. No se puede afirmar que esta técnica elimine el dolor propio de las contracciones. Se trata de acceder al subconsciente para liberar la parte negativa que hay sobre el parto en cada mujer
y cambiarla por una positiva en la que el dolor sea aceptado y manejado con armonía.

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La postura también cuenta

Katharine Graves considera que la postura empleada en el momento de dar a luz también se puede considerar un problema. La mayor parte de las veces, a la madre se la tumba sobre su espalda, si bien hacerlo apoyándose sobre las rodillas resulta más cómodo para ella y ayuda a que la capacidad de su suelo pélvico aumente un 30% y sea más sencilla la salida del bebé por el canal normal del parto. Graves desaconseja tumbar a las madres porque los huesos del coxis sufren de manera innecesaria.

Distintos plazos en cada país

La rapidez con que Kate Middleton dejó el hospital donde nació su tercer hijo parece obedecer también al hecho de que la sanidad británica anima a que, salvo complicaciones, las madres no estén más de un día y medio en el centro médico. Y ella no querría diferenciarse de sus compatriotas. Por el contrario, en EE. UU. se establece una media de dos días para las madres que acaban de dar a luz. El país donde más largo es este periodo en situación normal es Ucrania, seis días y medio. En países menos desarrollados, como Ghana, Bangladesh y Liberia, las estancias hospitalarias tras un parto son más largas que en Inglaterra. Otros, como Egipto, hacen que las madres abandonen los hospitales con sus hijos recién nacidos en el brevísimo plazo de medio día.

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