Cómo ayudar al recién nacido a adaptarse a su nuevo entorno

Descubre cómo puedes facilitar la adaptación de tu bebé recién nacido a este mundo extraño, lleno de sensaciones desconocidas para él.

SU PIEL CON TU PIEL

Ponle desnudito sobre tu cuerpo y arrópale con una mantita. El cambio al salir del útero ha sido enorme, de 37 a 24 ºC, pero el contacto con tu cuerpo cálido le ayuda a regular su temperatura.

Mantenle contigo todo el tiempo que puedas.

DÉJALE MAMAR

Acércale un pezón a la boquita para que lo huela y lo chupetee (todavía no sabe mamar, pero así aprende). Y amamántale a demanda, es lo que necesita.

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TODO A MEDIA LUZ

Baja la intensidad de las luces; en el útero vivía en penumbra y ahora la iluminación muy potente le molesta.

SIN VOCES NI RUIDOS

Cuando vivía dentro de ti, los sonidos le llegaban amortiguados por las paredes del útero, por eso ahora los ruidos y voces fuertes le resultan atronadores.

TU VOZ, SU MÚSICA

La conoce de su etapa intrauterina (y la del papá), por eso le reconforta cuando le susurras palabras de amor. Otro sonido familiar y tranquilizador es el de tu corazón cuando apoya su cara en tu pecho.

MOVIMIENTO SUAVE

Cógele y déjale en la cuna con suavidad (o se asustará) y acúnale con delicadeza, sin miedo, como cuando se balanceaba en tu vientre.

TACTO AGRADABLE

Es muy sensible al tacto con superficies frías, duras o ásperas: una balanza de metal, una toalla que rasca...

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