Un parto más natural en el hospital

Dar a luz en un entorno agradable y del modo más natural posible, pero con la mayor seguridad y, si quieres, con epidural. ¿Un sueño? Ya puedes hacerlo realidad.

Algo está cambiando en el panorama obstétrico español. Cada vez más embarazadas son críticas con los partos excesivamente instrumentalizados.

Y es que, por ejemplo, frente al 15% máximo de cesáreas que recomienda la Organización Mundial de la Salud, en nuestro país hay centros, privados en su mayoría, que superan el 30% (en Estados Unidos ya se realiza casi en el 50% de los nacimientos, principalmente por el creciente temor de los especialistas a posibles demandas ante un parto vaginal complicado o poco satisfactorio para la parturienta).

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Mujeres de relevancia pública han dado la voz de alarma reclamando partos más respetuosos con los deseos y las necesidades de la mujer. Y son muchas las personas anónimas que están de acuerdo con ellas.

Algunos hospitales, tanto públicos como privados, y numerosos ginecólogos están tomando nota de esta demanda y cada vez más centros públicos abogan por un parto más natural. Este tipo de parto, llamado científico-humanizado, está reconocido por la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia. Tú decides si es el que más se adapta a tus necesidades.

El parto científico-humanizado

¿Sabes qué ofrece exactamente este nuevo modelo de parto natural? La doctora Regina Cárdenas, creadora de Nacentia, centro especializado en partos humanizados y una de las ginecólogas que lo realiza en Nuevo Belén, en Madrid, nos lo explica: “Se trata de un parto natural en el sentido de respeto al proceso fisiológico, en la medida en que la seguridad de la madre y del hijo lo permiten. El punto de partida es suponer que el mecanismo del parto, como tal, es perfecto. Y es que es el resultado de miles y miles de años de evolución, por lo que no sólo es la forma más natural, sino también la más eficaz posible. Y muchas veces las interferencias que hacemos para acelerarlo, para cambiarlo o para programarlo, lo único que hacen es estropearlo. Por supuesto, este parto natural no es incompatible con el hecho de que tenga lugar en un entorno hospitalario y por lo tanto seguro”.

Como indica la doctora, “es fundamental que la mujer se sienta lo más confiada posible, tanto por los medios físicos de los que disponemos (aparatos de monitorización fetal y camas de partos de última tecnología...) como por la ayuda y el apoyo constante de una matrona y del tocoginecólogo y, si lo desea, con anestesia epidural”.

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Un buen ambiente para el parto

En el desarrollo de estos partos más naturales influyen de forma determinante la buena sintonía de la madre con el ginecólogo y la matrona que la están asistiendo y el ambiente en el que da a luz. Los especialistas lo saben y habilitan salas de parto con una cuidada decoración que haga del entorno un lugar íntimo y cálido, con luces indirectas, la posibilidad de poner música relajante...

La idea es que a pesar de contar con todos los medios tecnológicos, la parturienta y su pareja (que también participa en el parto) se sientan cómodos y sin el temor que puede provocar un escenario puramente hospitalario.

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