Walking epidural, diferencias con la epidural tradicional

Si has decidido no padecer dolor durante tu parto, este tema te interesa y es que hay otras opciones a la tradicional epidural para hacerlo.

Epidural walking
JGI/Jamie GrillGetty Images

La idea del dolor en el parto suele asustar mucho a las mujeres embarazadas, a algunas incluso desde el inicio del embarazo y a otras conforme se va acercando la fecha de dar a luz. Esto hace que se informen muy pronto sobre los medios de los que disponen para matizar o eliminar el dolor durante este proceso. La técnica más conocida para lograr este objetivo es la anestesia epidural, que permite tener un parto vaginal sin dolor, aunque existen otras alternativas menos conocidas como la walking epidural o epidural ambulante. Te explicamos en qué consiste.

Tipos de anestesias o analgesias en el parto

Juan Luis Delgado, presidente de la Sección de Medicina Perinatal de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) nos explica las diferentes analgesias loco-regionales que pueden utilizarse en el parto.

  • Anestesia intraraquídea o raquianestesia: “se introduce el anestésico local dentro del espacio intraraquídeo, es decir, se perforan las meninges y dentro del líquido encéfaloraquídeo se aplica la medicación. La ventaja que tiene es la rapidez, ya que la anestesia es prácticamente inmediata. La desventaja es que afecta a los nervios motores, paraliza los miembros inferiores, produciendo la pérdida de la movilidad de la mujer que está de parto. Otra desventaja es que tiene un tiempo de vida corto (un par de horas). Este tipo de anestesia o analgesia se puede utilizar para hacer una cesárea urgente o cualquier otro tipo de intervención o, en algunos casos, para ayudar en el periodo expulsivo cuando no hay otro tipo de anestesia. También se conoce como “silla de montar” y es una técnica que solo afecta a la zona del periné y sirve para apoyar el expulsivo”.
  • Técnicas epidurales: tal y como nos explica Juan Luis Delgado, en las técnicas epidurales se introduce un catéter muy fino en el espacio epidural a través del cual se va introduciendo el anestésico durante el tiempo que se quiera. El espacio epidural es un espacio virtual que hay entre las meninges con una presión negativa en el que se hace un test de presión con la jeringuilla y cuando se detecta que existe presión negativa, se introduce una aguja especial llamada Tuohy que lleva una curvatura hacia la punta y se introduce el catéter. Frente a la anterior, “este tipo de anestesia la puedes mantener durante todo el tiempo que quieras porque mientras que estés poniendo el anestésico por el catéter está haciendo su efecto”.

    La diferencia entre las dos anteriores, señala el Presidente de la SEGO, “es que la epidural baña las raíces nerviosas que salen de la médula produciendo una analgesia sensitiva del dolor, no tanto motora”. Sin embargo, “cuando la impregnación de estas raíces nerviosas es muy duradera termina por afectar a la zona motora, por tanto, la paciente dejaría de poder mover las piernas con normalidad”.

    Diferencia entre la epidural clásica y la walking epidural

    Tal y como señala Juan Luis Delgado, con la epidural se pueden hace dos cosas: utilizar una dosis baja mucho tiempo o una dosis más alta. “Cuanto más alta es la dosis, más dormida está la zona y se pierde más capacidad de ambulación. Dentro de las técnicas de epidural, existe una epidural que se hace con una dosis baja que está en el umbral de quitar el dolor de forma que permite la deambulación de la paciente, la walking epidural”.

    “La ventaja de la walking epidural es clara: la paciente puede andar durante la dilatación y eso favorece el descenso de la cabeza". La desventaja que tiene es que requiere de más recursos humanos ya que la paciente necesita estar acompañada en todo momento para evitar que le fallen las piernas y pueda caerse. "Además necesita mucha más monitorización del tratamiento por parte del anestesista” ya que, como se usan dosis muy bajas, se requiere estar ajustando las dosis de analgesia continuamente, mientras que en la epidural clásica la paciente está acostada y no se tiene que hacer nada más que monitorizar el feto, no es necesario monitorizar la analgesia porque ya está funcionado.

    La walking epidural no se ofrece en todos los hospitales ya que “con la limitación de los recursos humanos que hay en los grandes hospitales es difícil garantizar un walking epidural porque exige muchos anestesistas de guardia y muchas matronas pendientes de la paciente”.

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