Empieza la expulsión

ADIÓS DILATACIÓN, HOLA EXPULSIVO

Cuando se completa la dilatación, a los 10 centímetros, la cabeza del bebé presiona el periné y empieza el expulsivo, que dura una media hora. Si la dosis de epidural es baja quizás notes sensación de ardor, debida a la presión que ejerce tu bebé. Incluso puede que tengas ganas de empujar (algunas mamás las tienen incontrolables).

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Pese a ello, será la matrona quien te guíe. Si has tenido un parto lento probablemente estarás muy cansada, pero te pedirán que te concentres en los pujos.

A veces, debido sobre todo a la posición de bebé, se tiene que ayudar en la expulsión con maniobras obstétricas (fórceps, ventosa...). Pero no te preocupes, no notarás nada raro. En seguida tu hijo habrá nacido.

Las sensaciones que se tienen entonces son muy dispares de una mujer a otra y, aunque en general son de alegría, algunas mamás están tan cansadas que el agotamiento supera a la felicidad y necesitan tiempo para reaccionar. Otras recuerdan cómo se apresuraron a comprobar que su hijo tenía todos los dedos y otras tienen sensación de vacío. El torrente de emociones que has vivido es tan fuerte que cualquier cosa es posible.

AHORA TOCA DESCANSAR

Una vez hayas dado a luz, hayas expulsado la placenta y tu ginecólogo haya acabado con la sutura de los puntos, te subirán a planta. La anestesia aún durará unas horas, así que de entrada estarás tranquila, pero cuando pase su efecto empezarás a notar el dolor de los puntos.

Lo normal entonces es que te administren analgésicos y antiinflamatorios. Además, tendrás frío intenso, temblores y quizá también dolor de cabeza.Todo es por la epidural y se pasará en poco tiempo.

También puede que notes la parte alta de la espalda y los hombros algo doloridos; o que tengas agujetas en el vientre, debido al esfuerzo del expulsivo. Pero ante todo, estarás cansada.

Cuando tengas a tu hijo en brazos llevarás muchas horas sin dormir, con un gran esfuerzo a tus espaldas y con molestias. Si el parto ha ido bien, el descanso hará maravillas. Ya solamente te falta descubrir qué sentirás una vez te encuentres tranquila en la habitación, con tu bebé en brazos.

Publicidad - Sigue leyendo debajo