Los métodos para hacerlo

LOS MÉTODOS PARA HACERLO

Para conseguir que se inicie el parto, el ginecólogo lo intentará en primer lugar realizándote la maniobra de Hamilton, en su propia consulta. Si en unos días no funciona, empleará los otros métodos, ya en el hospital.

El despegamiento de membranas, también conocido como maniobra de Hamilton, es el método de estimulación menos invasivo, aunque sólo es válido si el cuello uterino ya ha empezado a abrirse.

Tras realizar un examen vaginal, el médico pasa un dedo hacia adelante y hacia atrás entre el cervix y la bolsa, provocando la liberación de sustancias naturales que facilitarán su maduración e iniciarán las contracciones.

No te asustes si después tienes un pequeño manchado vaginal, es absolutamente normal. Esta técnica se hace en la consulta a los pocos días de salir de cuentas. Tras la prueba, te vas a casa y haces una vida normal.

Ya en el hospital (si esta maniobra no da resultado), se aplican otras dos técnicas:

La maduración cervical, o inducción con prostaglandinas, se utiliza cuando el cervix aún está poco maduro para el parto. Te aplicarán un gel intracervical, en unos casos, o un óvulo vaginal, en otros, directamente en el cuello del útero con el fin de madurarlo (es decir, ablandarlo) para que dilate.

Este gel, que estimula las contracciones, se aplica en principio cada ocho horas.

La administración de oxitocina, una hormona sintética, es la opción en aquellos casos en los que las prostaglandinas están contraindicadas y siempre que el cervix esté algo dilatado.

Su cometido es estimular las contracciones. Se administra por vía intravenosa, disuelta en suero y en goteo continuo, en una dosis pequeña al comienzo y aumentándola poco a poco hasta que el parto evoluciona sin complicaciones.

Publicidad - Sigue leyendo debajo