Claves para cuidar la relación de pareja después de tener hijos

Descubre por qué es importante hacer hincapié en cuidar la relación de pareja después de tener hijos y cómo puedes conseguirlo.

Mujer y hombre amor
Getty Images

La vida de pareja cambia radicalmente cuando llega un bebé. Prácticamente de golpe desaparece todo el tiempo que antes os podíais dedicar el uno al otro y los momentos de intimidad se desvanecen. La falta de tiempo, la falta de sueño, el aumento de tareas, los gastos económicos y el estrés que supone tener hijos son causas del distanciamiento que sufren muchas parejas. Pero, ¿cómo podemos evitar este distanciamiento y cuidar nuestro rol de pareja?

La paternidad y la maternidad conllevan desafíos complejos que hacen que los padres dejen de lado otras facetas de sus vidas para poder dedicarse enteramente a su nuevo rol. Y si hablamos de más de un hijo la cosa se complica todavía más. La falta de tiempo dificulta a las parejas dialogar en intimidad y los posibles conflictos que pueden suceder se quedan sin resolver, lo que va generando una acumulación de resentimiento y reproches.

Esto no quiere decir que al principio no sea normal que se dé un pequeño distanciamiento entre los dos. Con la llegada de un bebé es inevitable que los padres necesiten tiempo para adaptarse a la nueva situación. Este proceso puede durar meses o prolongarse incluso años. Es importante que durante este tiempo seamos comprensivos con nosotros mismos y con nuestras parejas y entendamos que es normal que se haya producido un cambio de prioridades que afecte al tiempo que nos podemos dedicar. Sin embargo, también es importante que evitemos que este distanciamiento, por inercia, se mantenga más de lo lógico y normal y deteriore la relación de pareja. ¿Cómo?

Una vez que nos hayamos adaptado a la nueva etapa y a nuestro nuevo rol como padres, puede resultar útil que nos preguntemos cómo era nuestra vida antes: con qué personas nos relacionábamos, qué actividades practicábamos, qué hobbies teníamos, cómo era nuestra relación de pareja y cómo ha cambiado… Hemos de recordar que las relaciones, ya sean de amistad, familiares o de pareja, han de cuidarse día a día pues lo que no cuidamos se deteriora. Para poner remedio a esta circunstancia, existen algunas claves:

Poner interés y esfuerzo en cuidar la relación de pareja

No siempre querer es poder, pero en este caso sí. Esforzarse en cuidar a la pareja, en poner interés y atención es imprescindible para que vuestra relación vuelva a fortalecerse. Sin ellos, en lugar de motivos encontraréis excusas y no podréis vencer a la inercia de la dejadez. Nadie dijo que tener una pareja y mantenerla fuera fácil, y de hecho no lo es. Habrá etapas en que sea más complicado poder encontrar tiempo para dedicaros, pero con interés y coordinación todo es posible.

Reparto equitativo de responsabilidades

Una pareja es como un equipo de fútbol en que el esfuerzo de cada jugador es clave para alcanzar una buena resolución en el partido. Cada miembro es imprescindible y su misión es facilitar la vida al otro. Es importantísimo que os repartáis las tareas, no solo del hogar, sino las relacionadas con los niños (llevarle al colegio, recogerle, llevarles a extraescolares…) para que no sea uno solo quien tenga sobre sus hombros una sobrecarga de responsabilidades que pueda derivar en un mayor estrés y reproches.

Buscar soluciones, no problemas

Los conflictos y las discusiones son inevitables. Sin embargo, la predisposición de cada uno de vosotros será la clave para subsanarlos. A veces (casi siempre) las personas cometemos el error de centrarnos más en lo negativo que en lo positivo, en ensalzar el problema más que en buscar la solución. Inviértelo.

Cuidarse a uno mismo

Con la llegada de los hijos muchos padres tienden a descuidarse, a olvidarse de lo importantes que son ellos mismos. Es fundamental que aprendamos a compaginar nuestro rol como padres con nuestro rol como personas y que busquemos tiempo para pasar con los amigos, practicar actividades que nos gustan como el deporte y, por supuesto, disfrutar de una escapadita de pareja de vez en cuando. Es cierto que ahora dispones de menos tiempo, pero con esfuerzo y una buena organización lo conseguirás.

Tener una conversación de calidad al día

Puede que después de un largo y duro día de trabajo y de cuidado de niños lo que más os apetezca sea tumbaros en la cama y cerrar los ojos hasta la mañana siguiente. Sin embargo, es recomendable que, por ejemplo, acostéis a los peques un ratito antes para poder disponer de ese tiempo para el diálogo: contaros qué tal ha ido el día, como os sentís, cuáles son vuestras emociones y sentimientos… Eso sí, es un tiempo para hablar de VOSOTROS, no de los niños.

Fijarse en los pequeños detalles

No debemos dejar de lado los pequeños gestos de cariño que toda pareja se procesa cuando no tiene hijos y que después puede dejar de lado sin darse cuenta. Despedirse y saludarse con un beso o dar las buenas noches y los buenos días son pequeñas claves que marcan la diferencia.

Encontrar momentos de intimidad

Es importante que dispongáis de al menos tres horas a la semana de tiempo solo para vosotros, sin niños, sin obligaciones, sin responsabilidades. Un tiempo en el que no seáis padres, sino pareja. Esto os ayudará a mejorar vuestra relación emocional y sexual, a fortalecer vuestro vínculo y a tener más confianza entre ambos. En este sentido, también es importante que de vez en cuando huyamos de las rutinas y sorprendamos a nuestra pareja con algún detalle o sorpresa que no se espere.

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