'Lo que nadie te contó sobre la maternidad, el parto y la lactancia', el libro que muestra cómo era ser madre antes y cómo es serlo ahora

Entrevista a José María Lloreda, autor del libro 'Lo que nadie te contó sobre la maternidad, el parto y la lactancia'.

 

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Lo que nadie te contó sobre la maternidad, el parto y la lactancia

Entrevistamos al pediatra, neonatólogo y autor del blog Mi reino por un caballoJosé María Lloreda, sobre su nuevo libro 'Lo que nadie te contó sobre la maternidad, el parto y la lactancia', editado por Arcopress.

¿De dónde nace la idea de escribir el libro?

Siempre me ha interesado la historia de la medicina, de las enfermedades, y también, la aproximación de la medicina a procesos fisiológicos de las mujeres y niños, como son el parto y la lactancia.

¿Por qué lo recomendarías a las futuras madres y a las que ya lo son?

Se van a divertir. Hoy en día se afirman cosas tan tajantes sobre el cuidado de los bebés, que en unos años nos parecerán chocantes y poco recomendables. Es la historia de la medicina. Saber esto, puede ayudar a entender que las verdades absolutas solo tienen un marco temporal, y que todo hay que asumirlo con precaución y duda.

¿Qué tipo de curiosidades podemos encontrar en tu libro?

Desde la señora que paría conejos o aquella que tuvo 365 bebés en un solo parto, al tema de los deseos e impresiones en la embarazada, que marcaba a los futuros bebés, pasando por la historia del prematuro más famoso del mundo, los partos más raros de la historia o la causa de que se fajaran a los bebés. El por qué en algunas culturas guardan las membranas del parto, o cómo puede una mujer parir niños blancos y negros a la vez.

¿Qué información aporta para una madre primeriza?

Una visión desenfadada de cómo en otros tiempos se interpretaba el embarazo y la lactancia, así como muchos mitos sobre el origen de las enfermedades infantiles.

¿Desmientes falsos mitos sobre la maternidad? Cuéntanos alguno de ellos.

Uno de los más extendidos, desde los tiempos de Hipócrates, es el de que los ochomesinos son más débiles que los sietemesinos, cuando no hay datos que vayan a favor de esa teoría, e incluso muchos autores lo han desmentido. Pero aún se escucha todos los días en los hospitales.

¿Qué es lo que no se sabe sobre la lactancia materna?

La mayoría de las cosas sobre la lactancia materna se desconocen, aunque sabemos muchas cosas. Aún queda un amplio campo por investigar sobre los beneficios y propiedades de la leche materna. Pero en el libro veremos a personas con exceso de leche materna, o bien, amuletos que se han usado para aumentar su producción, o el concepto de la leche de brujas. También sabremos si un papá puede dar el pecho.

¿Por qué los médicos han estado en contra de ella tanto tiempo? 

Siempre se ha considerado un asunto menor, e incluso se ha creído que la leche materna era la causante de la gran mortalidad infantil (como los dientes, que se creía que eran la principal causa de muerte infantil, y aún se siguen relacionando con problemas ficticios en los bebés a día de hoy).

Por otro lado, la lactancia se unió al concepto de falta de atractivo sexual y deterioro físico en la madre. Esto aún se lee en libros actuales, aunque es un mito.

Por otro lado, se creía que si la madre tenía relaciones sexuales durante la lactancia, esa leche era dañina, por lo que el cese de la lactancia materna, o las relaciones extraconyugales, eran cuestión de tiempo.

En el siglo XX, la tecnificación de la medicina hizo que las fórmulas artificiales se asumieran como mejores y más modernas, y la lactancia materna se unió al concepto de clase social más deprimida, que no podía adquirir la leche artificial.

¿Hasta qué edad es recomendable la lactancia materna? ¿Hay mitos entorno a esta cuestión?

Es uno de los más extendidos. Es recomendable hasta que la madre y su bebé quieran. Mínimo deben ser 6 meses, pero idealmente se dice que al menos hasta los 2 años. No hay un límite superior. Muchas personas ven raras a las mamás que dan el pecho pasado este tiempo, pero es lo más natural del mundo, aunque la sociedad va a la contra de que un niño de 5 años tome pecho, se les relega a “salas de lactancia” y otros lugares peores. Así, si una mamá quiere darle el pecho a un bebé de 4 años, tiene que limitar su vida social o exponerse a problemas según el lugar. Es una cuestión de falta de conocimiento.

A las mujeres les suele preocupar no tener suficiente leche para sus hijos y en ocasiones así sucede, pero ¿hay mujeres con exceso de leche materna? ¿Qué consejos darías en esta situación? ¿Qué puedes hacer con ese exceso?

Dejando a un lado los problemas médicos que pueden provocar una galactorrea fuera del periodo de lactancia, no hay nunca un exceso de producción de leche materna. Las mamás que no tienen leche lo que suelen es necesitar ayuda. La cantidad de leche que se obtiene depende, una vez establecida la producción, del vaciado frecuente de los pechos. Cuanto más se vacían, más se produce. En todo caso, lo más recomendable es congelar esa leche en casa para tener un remanente de leche por si fuera necesario. Otra cosa muy importante, si hay un exceso de leche para sus propios bebés, es que la donen a cualquier banco de leche materna cercano a su domicilio. Los prematuros, bebés intervenidos quirúrgicamente, etc, se lo agradecerán.

¿Cómo evitar la frustración de una madre que quiere dar el pecho y no puede?

Cuando una mamá quiere dar lactancia materna, le faltan 2 piezas más además de querer: poder, y que le dejen. Con poder me refiero a que no siempre es tan sencillo, y a veces, necesita ayuda para realizar el agarre, buscar la mejor postura, etc. Existen grandes profesionales, muchos de ellos matronas, que pueden ayudarlas. Con que le dejen me refiero a todos los mensajes que, desde la buena intención, minan la moral de la madre para que deje de darle el pecho: llora mucho, no te aguanta, no engorda, no gana suficiente peso, está todo el rato enganchado, yo tampoco tuve leche, etc.

¿Cómo han evolucionado las cuestiones acerca de la maternidad desde la época de nuestros padres hasta ahora?

Ha cambiado mucho, y más que lo van a hacer. Se ha pasado de una actitud paternalista en la que se decidía todo por parte de una persona externa, a la actual, donde los padres (padre y madre) deben decidir sobre el cuidado de sus hijos. Eso sí, el cuidado actual de los bebés ha pasado de un conocimiento íntimo y cultural de cada familia, más antiguo, a una delegación en manos de expertos que hace que muchos padres y madres se sientan angustiados por no llegar a cumplir, ni de lejos, lo que se espera de ellos. Además, hay un nicho comercial tan grande, que se intenta convencer a los padres de la necesidad de comprar muchas cosas suprefluas, y en ese escenario, muchos padres y madres se encuentran abrumados, siendo difícil distinguir los mensajes comerciales de los médicos.

¿Qué era recomendable antes que ahora es inviable?

Muchas cosas. Sin ir más lejos, hasta hace poco a los bebés al nacer se los separaba de sus madres para observarlos, aunque nacieran perfectamente.  No hace ni 20 años de eso. Ahora, aunque algunas clínicas siguen haciéndolo como si fuera algo exclusivo, es una barbaridad desde todos los puntos de vista.

Otra cosa que se hacía era que a los bebés se les dejaba muchas horas sin comer desde que nacían o por ejemplo, a principios de siglo XX, se les irradiaba el timo para prevenir la muerte súbita infantil (y luego se vio que solo servía para producir cáncer de tiroides). Y en esos momentos también era medicina, de la última, por cierto.

¿Es posible asegurar el sexo del futuro bebé?

Sí, con las técnicas médicas sí. Pero desde siempre se han intentado otros remedios más asequibles, como el tipo de alimentación, la postura, la fecha del acto sexual, etc. Como la probabilidad es del 50%, siempre hay mucha gente contenta con el resultado. Cuentan que un ginecólogo apuntaba el sexo contrario al que le decía a la familia; si, cuando nacía el bebé, había acertado, todo aplausos. Si se había equivocado, les podía mostrar que en sus informes estaba anotado correctamente, que eran los familiares los que no se habían quedado bien con el dato. Acertaba siempre.

¿Por qué es importante tomarse la maternidad con un toque de humor?

Vivimos en un mundo de prisas y de inmediatez. Lo queremos todo ya y ahora. Exageramos los procesos normales dándoles carácter de problemas. Se dan mensajes a las madres y padres de cómo deberían ser de buenos, para merecer el carné de buena madre o padre. Esta incitación a decirles que nunca lo harán del todo bien, hagan lo que hagan, hace que muchos no disfruten del periodo del embarazo, parto y crianza, al menos en su primer bebé. En el segundo ya suelen tener más experiencia y huyen de las falsas madres (y padres) perfectos.

Como pediatra, ¿qué consejos darías a una madre primeriza? 

Que quiera mucho a su bebé, que esté con él todo el tiempo posible, que lo toque, que lo sienta, que le dé el pecho. Y si no le da el pecho, que no crea que es peor por ello. El amor no solo es cuestión de alimentación. Puede que no sea sencillo, pero si algo hay entre una madre y su bebé debe ser amor. Que no siga el ideal marcado, que no existe en realidad. Que busque alguien en quien confiar, que piense en quién le da la información, y que no esté picoteando opiniones por todos sitios. Le diría: disfruta de tu bebé, no intentes entrenarlo a ser un adulto, tu bebé es único.

¿Crees que hay que dejarse llevar por las experiencias de otras madres? 

Las experiencias de otras madres son siempre interesantes, pero es arriesgado hacer una ley de un caso personal. En general, la maternidad es una actitud, y no una reacción biológica, y para saber cosas, una parte importante es formarse, no es suficiente solo con tener un bebé. Los casos particulares, como pasa en medicina, tienen poco valor.  Otra cosa que sucede a veces es que a las embarazadas las personas les cuentan todas las historias terroríficas del embarazo, parto, etc que conocen. Hay que huir de eso, solo produce ansiedad en los padres y madres, por problemas ficticios que la mayoría de las veces no se dan.

¿Existe realmente un vínculo especial entre madre e hijo?

Claro que existe. Pero no es por ser su madre biológica. No es tan fácil como tener al bebé. Si no por ser su madre y ejercer ese papel.

Sobre el autor

Jose María Lloreda García (La Carolina, Jaén, 1977) es licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Granada y especialista en Pediatría. Máster en Neonatología por la sociedad española de Neonatología, actualmente trabaja en cuidados intensivos neonatales.

Desde el año 2011 dirige la web mireinoporuncaballo.com, un blog que trata los temas de pediatría, crianza y niños desde un punto de vista desenfadado y tratando de desmitificar muchas de las cosas que se dicen y se hacen con los niños.

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