Falsos mitos sobre la alimentación infantil

Para el correcto desarrollo de los niños es fundamental una buena alimentación. Jorge Martínez Pérez, médico adjunto de la sección de Gastroenterología y Nutrición del Hospital Infantil Universitario del Niño Jesús, y Nutriben destapan los falsos mitos de la alimentación infantil.

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D.R.
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Es mejor hacer los purés en casa

No siempre tenemos tiempo para preparar los purés en casa y tenemos que utilizar purés ya preparados con la sensación de que son peores que los que podríamos cocinar nosotros mismos.

En el análisis comparado entre potitos y purés, se observa que en cuanto a los macronutrientes, grasas, proteínas e hidratos de carbono los valores son similares, con la ventaja de que los potitos industriales no llevan azúcares añadidos. En cuanto a los micronutrientes, los purés preparados en casa tienden a emplear más sal de la necesaria, cosa que no ocurre en los preparados industriales. También se detectó que en la alimentación con recetas caseras existía déficit de hierro y vitamina D y exceso de vitamina A y Zn.

Algunas conclusiones:

- Las recetas caseras no siempre contienen las cantidades correctas de nutrientes y vitaminas necesarias para el correcto desarrollo de los bebés.
- Los potitos industriales tienen una composición científica que evita carencias alimenticias de hierro y vitamina D y ayudan a controlar el exceso de vitamina A y Zn que aparece en bastantes niños.
- No tenemos que asustarnos si por razones de tiempo u otras causas tenemos que dar potitos a los bebés.

Si añadimos sal o azúcar el bebé comerá mejor

Estamos pensando desde nuestra perspectiva de adultos, los bebés no tienen la misma percepción, la mayoría de los alimentos ya contienen estos dos condimentos por lo que es mejor no incrementarlos o hacerlo con mucha precaución.

Aunque la preferencia por el dulce es innata en los bebés y disminuye con la edad, se puede llegar a modificar o reforzar si tendemos a incrementar la presencia del azúcar en su alimentación. El azúcar puede provocar problemas de caries e, incluso, adicción al sabor dulce.

En cuanto al sodio, aunque es necesario para el buen funcionamiento de los músculos y los nervios, con el que está presente en los alimentos de forma natural es suficiente para cubrir las necesidades del cuerpo. Su exceso puede producir problemas de tensión arterial. Dado que las preferencias de sabor se adquieren de pequeñitos, es fundamental enseñar a los niños a evitar la sal innecesaria.

Podemos afirmar, que el que los alimentos tengan más sal o azúcar puede significar mejor sabor pero no mejor alimentación.

Los productos ecológicos son más caros y no aportan ningún beneficio

La característica fundamental de los productos ecológicos es que provienen de una fuente natural en la que no se utilizan sustancias químicas, se respetan los ciclos naturales de producción y no han sido genéticamente modificados.

El consumo de este tipo de alimentos garantiza unos beneficios para el medio ambiente y aseguran los nutrientes, vitaminas y minerales necesarios, pero no son necesariamente más sanos que el resto. Generalmente son más caros porque se producen en cultivos reducidos y precisan mayores cuidados. Su consumo es más bien una cuestión ética y de responsabilidad ambiental que nutricional.

Hay más vitaminas en los purés de fruta que hacemos en casa

Los alimentos naturales suelen tener un buen equilibro respecto a la proporción de nutrientes y vitaminas y cuanto más frescos mayor es el contenido de vitaminas y minerales.

No obstante, las técnicas que se utilizan para la preparación y cocinado de los alimentos (manipulación, tipo de conservación y tiempo entre la preparación y el consumo) pueden hacer que se pierdan vitaminas en el proceso.

Por su parte, los productos industriales se enriquecen con las vitaminas necesarias para garantizar el aporte recomendando.

A más proteínas más crecimiento

Las proteínas son fundamentales para el organismo, intervienen en la formación de anticuerpos, transporte de sustancias y oxigeno a través de la sangre, en el movimiento de los músculos, en la formación de enzimas y hormonas y son indispensables para la construcción y regeneración de los tejidos.

Ahora bien, el exceso de proteínas no es aconsejable, ya que cuando se consumen más de las necesarias corremos el riesgo de que los niños sufran obesidad infantil a partir de los 8 años.

Por lo tanto, es importante que la ingesta de proteínas se realice de forma equilibrada tanto en calidad como en cantidad. Existen en el mercado alternativas a la lactancia natural, con baja carga proteica y enriquecidas con alfa-lactoalbumina.

Niños gorditos sinónimo de niños bien alimentados

El número de niños pequeños y lactantes que padecían sobrepeso u obesidad en 2016 alcanzó la cifra de 41 millones en todo el mundo, según indica la OMS.

Si no se toman medidas, los lactantes y niños pequeños obesos se van a mantener con este sobrepeso durante la infancia, la adolescencia y la edad adulta. Nos enfrentamos a un problema de salud pública mundial.

La obesidad está directamente relacionada con múltiples problemas de salud: hipertensión arterial, dislipemia (altos niveles de colesterol o triglicéridos), resistencia insulínica, intolerancia a la glucosa, diabetes, asma bronquial, apnea del sueño, hígado graso, colelitiasis (cálculos biliares)…

Para que los lactantes no se vuelvan obesos se recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de edad.

Es necesario promover una correcta educación nutricional tanto en la familia como en la escuela. Desde la lactancia tenemos que procurar que la obesidad infantil deje de ser un problema de salud pública mundial. También es aconsejable que los niños realicen una actividad física adecuada a su edad.

Mejor utilizar alimentos frescos que congelados, son más nutritivos

Antiguamente cuando las tecnologías de congelación no estaban tan desarrolladas pudiera ser cierta esta afirmación. Pero actualmente la congelación no supone pérdida de nutrientes y casi todos los alimentos se pueden congelar, teniendo en cuenta que cada tipo de alimento tiene sus propias pautas para su congelación.

Por otro lado, es importante recordar que es preferible congelar por raciones que se vayan a consumir a la vez y que se deben descongelar en la nevera.

La reticencia a congelar da lugar a un gran desaprovechamiento de los alimentos, solamente en España, se tiran a la basura alrededor de 3,7 millones de comida al día.

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