8 juegos entretenidos para fiestas infantiles

8 juegos de toda la vida que además de ser divertidísimos favorecen la convivencia, la solidaridad y el desarrollo físico e intelectual de los niños.

 

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La gallinita ciega

Un juego de toda la vida. El que la liga tiene los ojos vendados y, con la dificultad añadida de no ver absolutamente nada, tiene que pillar a alguno de los demás participantes. Ojo: para disfrutar de este juego sin peligro se requiere de un terreno despejado para evitar caídas y… ¡Mucho cuidado! Si te pillan la ligarás tú.  

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El juego de la silla

En este juego se requiere de tantas sillas como participantes haya menos una que se disponen en forma de círculo. Cuando suene la música, los participantes tendrán que bailar alrededor de ellas pero, ¡ojo! Cuando la música pare tendrán que sentarse corriendo ya que el que quede sin silla estará eliminado. Finalizada la primera ronda, se quita una silla y continuará el juego de nuevo. Así sucesivamente hasta que queden tan solo dos jugadores y una silla. El que se siente en la última ronda es el ganador. Diversión asegurada para grandes y pequeños.

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El escondite inglés

El juego consiste en que un niño de cara a la pared cante en voz alta: “Un, dos, tres, al escondite inglés, sin mover las manos ni los pies”. Mientras él verbaliza estas palabras, el resto de los compañeros, situados inicialmente detrás de una línea de salida, tendrán que avanzar hacia él y quedarse quietos antes de que este se dé la vuelta. Si alguno de los jugadores es sorprendido en movimiento tendrá que volver al principio. Gana el primero que llega a la pared sin que le hayan visto moverse.

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El rescate

Hay que juntar dos equipos. Los capitales tendrán que echar a pies el orden en que van a elegir de forma alternativa al resto de los participantes. El equipo del capitán que ganó a los pies es el que escapa y el otro el que tiene que buscar y pillar. El equipo que escapa tiene un tiempo de ventaja para esconderse y cuando lo hace, el segundo equipo sale en su búsqueda. Basta con que toquen al jugador del equipo contrario para que quede prisionero y sea trasladado al punto de partida. Los jugadores prisioneros pueden ser rescatados por algún compañero que consiga acercarse sin que lo cojan y choque la mano del prisionero a liberar. La partida termina cuando todos los jugadores del equipo contrario son capturados, entonces los equipos intercambian sus papeles y vuelven a jugar de nuevo.

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El escondite

El jugador que la liga se tapa los ojos y cuenta hasta un número de veces establecido entre todos los participantes del juego. Mientras, el resto de jugadores salen corriendo y se esconden. Al terminar de contar, el que la liga debe buscar a los escondidos y cuando encuentra a alguien basta con decir donde está para que el localizado tenga que volver al punto de partida. Si encuentra a todos gana, pero si un jugador consigue burlar su vigilancia y llega al punto de partida y dice “por todos mis compañeros y por mí el primero” pierde y tiene que volver a iniciar la cuenta.

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Balón prisionero

Se divide un rectángulo en dos partes. Cada una la ocupa un equipo y a los lados de cada zona se coloca un jugador del equipo contrario. El juego consiste en lanzar una pelota de tamaño mediano contra el otro equipo, si está impacta sobre un jugador, queda eliminado y pasa detrás de la zona del otro equipo, pero si la pelota es interceptada en el aire o bota antes de golpear a un jugador, la pelota cambia de bando y ahora es el equipo acosado el que tiene la oportunidad de eliminar jugadores del equipo adversario. Gana el equipo que primero elimine a los jugadores del otro bando.

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El juego del pañuelo

Dos equipos separados entre sí por unos 20 metros y un árbitro. Entre ellos, se traza una línea en el centro y se asigna un número a cada participante, de forma que cada número lo tendrá una persona tanto de un equipo como de otro. El árbitro se sitúa sobre la línea y deja un pañuelo colgando, llama a uno de los números y los jugadores de cada equipo que tengan esa cifra deben acercarse corriendo al pañuelo, cogerlo sin pisar la línea y llevarlo de nuevo a su punto de origen sin que el contrincante le alcance. Si lo consigue, gana y elimina a su oponente, pero si traspasa la línea o es alcanzado después de coger el pañuelo, el eliminado es él. A medida que se van eliminando jugadores se van reasignando números entre los supervivientes y finalmente gana el equipo que primero elimine a todos los jugadores del equipo contrario.

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El juego de la soga

A partir de una línea trazada en el suelo, se sitúan dos equipos a cada lado y a la misma distancia (unos 4 m) respecto de esta que deben tirar de una cuerda gruesa intentando que los oponentes crucen la línea trazada en el centro de ambos. Cuando el primer jugador de uno de los equipos traspasa la línea central este equipo pierde.

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