El uso de dispositivos móviles afectan al rendimiento académico de los niños

El mal uso de los dispositivos tecnológicos tales como móviles, tablets u ordenadores puede afectar de forma negativa a la capacidad de atención y concentración de los niños, influyendo en su rendimiento académico.

El doctor Manuel Antonio Fernández, especialista en Neurología Pediátrica, tratamiento de trastornos de la conducta y trastornos del aprendizaje y miembro de Top Doctors.es, explica los efectos de las tres respuestas que la tecnología ofrece a nuestro sistema nervioso y que son la causa de que los niños desarrollen una dependencia a estos dispositivos, afectando negativamente a su rendimiento escolar.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
  • Respuesta gratificante. La cantidad de dispositivos y el fácil acceso a los mismos permite que los niños y jóvenes tengan una respuesta a su voluntad sin esfuerzo.
  • Respuesta inmediata. Las nuevas tecnologías nos ofrecen lo que queremos de forma inmediata, con tan solo una búsqueda que dura apenas unos segundos. Los niños, por lo general, son impacientes y prefieren respuestas inmediatas. La tolerancia a la espera se desarrolla con la edad.
  • Respuesta receptiva o ilimitada. Puedes disfrutar de un contenido una y otra vez, indefinidamente. “Si lo unimos a la inmediatez, comprendemos la trascendencia de la situación: le podemos dar a nuestro cerebro lo que quiere inmediatamente y de forma indefinida con lo que, si no lo controlamos adecuadamente, podemos estar creando un cerebro dependiente que se aísle del entorno”.

    La dependencia a estos dispositivos, según advierten los expertos, produce una hiperestimulación que afecta de forma negativa a la atención y a la capacidad de concentración, provocando una gran dificultad a la hora de estudiar.

    Por ello, es necesario tomar una serie de medidas e inculcar ciertas rutinas a nuestros hijos para prevenir estas consecuencias:

    • No utilizar las tecnologías mientras se estudia: las notificaciones que llegan a nuestros hijos a través de estos dispositivos suponen una gran distracción, además de una gran tentación en momentos de aburrimiento o cansancio derivados del estudio.
    • Minimizar la sensación de pérdida: es necesario corregir mediante información racional y educación emocional que nuestro hijo sienta ansiedad o “una pérdida” cuando no se conecta.
    • Momentos para todo: establecer horarios concretos para el uso de estos dispositivos es una forma muy recomendable de prevenir sus consecuencias negativas. “Es decir, a la consola se juega una hora los sábados y el móvil se guarda en el cajón al entrar en casa y se saca solamente un rato antes de cenar, por ejemplo. Y por supuesto, sin excepciones”. Esta medida les ayudará a disminuir el sentimiento de pérdida comentado anteriormente.
    • Fomentar el esfuerzo como respuesta gratificante: hemos de inculcar a nuestros hijos desde pequeños una dinámica basada más en el esfuerzo que en los resultados. “Por ejemplo, valorando el tiempo dedicado al estudio por encima de los resultados y premiando el primero frente al segundo”.
    • Tolerancia la espera: existen programas de puntos en los que el niño, para poder conseguir el premio, ha de acumular una serie de puntos que posteriormente podrá canjear. Este tipo de programas le enseñarán a saber esperar y a esforzarse para obtener un resultado.
    • La tecnología, mejor compartida: en caso de que use la tecnología, que lo haga acompañado, ya que tiene menos repercusiones negativas que si las usa de forma individual.
      Publicidad - Sigue leyendo debajo

      Las posibilidades que ofrecen los dispositivos tecnológicos son positivamente inimaginables, pero para poder beneficiarnos de ellas, hemos de saber controlarlas.

      Y ADEMÁS... Los niños y las tecnologías

      Publicidad - Sigue leyendo debajo
      Más de Actualidad