La cantante Zahara confiesa que el postparto ha sido el peor momento físico de su vida

La cantante Zahara ha vuelto a los escenarios tras ser madre y ha revelado cómo han sido los primeros meses del postparto.

A los 4 meses de dar a luz, la cantante Zahara quiso volver al trabajo de forma progresiva. Organizó su agenda con eventos que no supusieran viajar fuera de España y que no la llevaran más de 24 horas fuera de casa. La cantante optó por dar el pecho a su bebé durante los 6 primeros meses de vida, tal y como recomienda la OMS, con el objetivo de poder grabar su nuevo disco fuera de España. La cantante, en una entrevista a ElDiario.es confesó cómo fueron sus primeras semanas como madre.

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En esta entrevista contó cómo planteó el destete con su matrona, pero su bebé lo hizo por sí solo unilateralmente. La cantante ha dejado claro que se ha sentido con la necesidad de justificarse sobre por qué ha dejado de dar el pecho a su bebé y de dejar claro que él lo hizo por sí solo. Esta necesidad de tener que dar explicaciones recae sobre la presión social que se ejerce al respecto, lo que le llevaba a tener un sentimiento de culpa.

Zahara habló también de las dificultades de las mujeres que son trabajadoras autónomas a la hora de ser madres, puesto que la baja de maternidad de la Seguridad Social depende de lo que se facture los meses previos a dar a luz y en su caso, justamente en ellos, por razones obvias y una panza que, como ha explicado ella, “parecía que tenía tres niños dentro”, no tuvo demasiada actividad y, por tanto, ingresos. Además, su trabajo también ha supuesto un handicap, ya que sentía que si demoraba demasiado su vuelta, sus seguidores se olvidarían de ella. Aunque sabía que tenía fans muy fieles y que no había desconectado del todo gracias a las redes sociales, ese miedo se apoderaba de su mente tras dos años de parón, puesto que dejó los escenarios antes de quedarse embarazada.

A pesar de estas dificultades, tiene claro que su vida es la música, que adora su trabajo y que es en el escenario donde se siente plena. Y en esos momentos, la maternidad le suponía el sentimiento contrario, se sentía menos ella. Su vuelta le sirvió para equilibrar y volver a encontrarse a sí misma.

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La cantante ha pasado por un mal momento tras haber dado a luz, pero no lo ha manifestado en sus redes sociales, se ha mantenido muy al margen. Pero en realidad, Zahara no tenía fuerzas físicamente ni para coger el teléfono a su padre. Ha confesado que en su profesión la imagen personal es muy importante y que ella se había convertido en una persona que solo dormía, cuidaba y alimentaba. A pesar de lo que la gente hubiera podido explicar sobre la complejidad del postparto, ella no estaba hecha a la idea y fue más duro de lo que pensaba. La cantante ha confesado, sin tapujos, que aunque tener un hijo sea maravilloso, también es un golpe que te cambia la vida para siempre.

A lo largo de esa misma entrevista definió el postparto como un momento de mucho dolor cuando lo que necesitas es justamente lo contrario. Tal y como ha explicado la cantante, le sangraba todo el cuerpo, lo tenía todo inflamado, una barriga que no era bonita, que estaba blanda, le colgaba y le dolía, sus pechos eran desorbitadamente grandes, no podía dormir…y que llegó un momento en el que no recordaba ni cuándo se había depilado las cejas por última vez. Pierdes, en cierto modo, tu propio tiempo porque tienes que dedicárselo a tu hijo.

En estos momentos tan duros, a la cantante le hubiera gustado que se hablara más de esto y menos de lo maravilloso que es tener un niño. Y no es que Zahara reniegue de su hijo o le eche las culpas, para nada, para ella es lo más importante de su vida, pero el mal trago que pasamos las mujeres no nos lo quita nadie y oye, tenemos derecho a quejarnos.

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Tras dos meses muy duros, Zahara tuvo que hacer un gran esfuerzo mental para sobrellevar la maternidad, ya que su marido tenía que reincorporarse al trabajo. En ese momento, se dio cuenta de lo valientes que son las madres solteras que, para ella, merecen un monumento. La vuelta al trabajo de su pareja fue muy dura, pero no solo por quedarse sola ante el peligro, sino por ver cómo él iba recuperando su vida, sus amigos, sus contactos y ella, de cierta manera, estaba atrapada.

También ha confesado que el embarazo, parto y postparto han sido el peor momento físico de su vida y que aunque este proceso también ha traído consigo partes positivas, emotivas y emocionantes, simplemente dejó de ser ella. Una de las razones era por la necesidad que tuvo de dejar el deporte. A los 32, Zahara se sentía mejor que nunca, practicaba varios deportes y disfrutaba en el escenario dándolo todo “sin cansarse”. Tras el parto, no se reconocía en el espejo, pero actualmente está empezando a vislumbrar la persona que era.

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Físicamente limitada debido al postparto y anímica y emocionalmente muy baja de moral, tuvo que sacar fuerza de donde casi no la tenía. Y mientras, echaba de menos un trabajo que la enamora. A los cuatro meses de dar a luz, Zahara volvió a coger la guitarra, pero componer canciones después de dar a luz no era tan sencillo, ya no tenía tanto tiempo como antes, y mucho menos para descansar. Fue entonces cuando se dio cuenta de que la conciliación es la gran farsa de la sociedad y de que la única manera de compaginar la vida laboral y la personal es, desgraciadamente, teniendo dinero.

En su caso, la pareja ahorró desde el momento en que decidió tener un hijo con el objetivo de estar tranquilos cuando el bebé naciera y poder pagar a alguien para que les ayudara. Sin embargo, no todas las personas tienen esta posibilidad, denuncia la cantante, que ha confesado que ha tenido amigas que no han podido hacerlo y han tenido que delegar el cuidado de sus hijos en familiares. No es que Zahara vea mal eso, no, pero opina que las personas deben tener derecho a decidir quién quiere que cuide a su hijo cuando no estén, ya sea un familiar o un profesional. Sin embargo, denuncia, esa posibilidad debería garantizarla el Estado pero con la ayuda económica de 100 euros que ofrece a las madres trabajadoras, está claro que no es suficiente.

También ha criticado la presión social que existe sobre cómo deben actuar las madres con sus hijos y recuerda que, una semana después de que la cantante Soraya diera a luz, fue a tomar algo con su marido y la gente le puso a caldo alegando que ELLA debería estar con su hijo. Ante esto, Zahara defiende que, en caso de criticar, deberían haber hablado tanto de padre como de madre, y no solo culpar la actitud de la mujer.

Y lo cierto es que, aunque ahora la vemos como una madre trabajadora que defiende los derechos y libertades de las demás madres, hasta los 32 años (y desde los 14) Zahara había tenido claro que no quería tener hijos. Lo que le hizo cambiar de opinión, tal y como ella ha confesado, fue conocer una persona con la que quería formar una familia. Actualmente Zahara intenta introducir a su pequeño en la música, poco a poco, llevándole a los conciertos que, por cercanía y horarios, son compatibles con el bebé. Y eso sí, vaya donde vaya, siempre está perfectamente atendido.

Y ahora que puede compaginar su papel como madre y como cantante, está más feliz que nunca. Por ello, anima a otras madres a hacer lo que sientan y sobre todo, a combatir la culpabilidad que a veces recae sobre las mujeres, para así sentirse libres en la educación de sus hijos y puedan tomar sus propias decisiones, al margen de las críticas que inevitablemente siempre van a existir.

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