Los probióticos, unos buenos aliados para cuidar tu flora vaginal

Las infecciones vaginales afectan a un gran porcentaje de mujeres, por lo que es recomendable tomar medidas no solo para curarlas, sino para prevenirlas.

Un 75% de mujeres sufre a lo largo de su vida al menos una infección vaginal y un 50% las tienen entre 2 y 4 veces al año, según datos del último Congreso SAMEM (Encuentro Nacional de Salud y Medicina de la Mujer). Estos datos ponen de manifiesto la importancia de tener en cuenta este problema y buscar soluciones, no solo para curar, sino para prevenir la aparición de estas infecciones. Y es que el 25% de los ginecólogos recomiendan el uso de probióticos a mujeres que suelen tener más de dos infecciones al año, dada su eficacia para prevenirlas.

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Tomar este tipo de precauciones durante todo el año es importante, pero aún más en verano que es cuando la aparición de infecciones vaginales es más común por los cambios de temperatura, la humedad, el uso de bañadores o los cambios en la alimentación y rutina, que hacen que la flora vaginal se vuelva más vulnerable. De entre los diferentes actores que pueden derivar en infecciones vaginales destacan:

  • Toma de determinados medicamentos (antibióticos, antifúngicos, anticonceptivos orales…)
  • La falta de estrógenos y otros cambios hormonales (pubertad, embarazo, posparto y menopausia)
  • Defensas bajas
  • Las infecciones por hongos
  • La práctica del coito
  • Uso de determinados productos de higiene irritantes
  • Uso de ropa íntima sintética

    Es muy importante cuidarse de las infecciones vaginales ya que imposibilitan llevar a cabo la rutina diaria de forma normal porque sus síntomas son bastante molestos: sequedad, prurito, mal olor, secreciones, ardor a la hora de miccionar… Nuestra recomendación es que acudas al médico inmediatamente, sobre todo si eres propensa a sufrir este tipo de problemas, y que le preguntes por todas las alternativas que puedes llevar a cabo para intentar reducir lo máximo posible su aparición. Los probióticos en pastillas como Arkobiotics Íntima ayudan mucho con este tipo de problemas con una sola cápsula al día gracias a sus 2.000 millones de fermentos lácticos por cada una de ellas.

    Además de los tratamientos farmacológicos, también puedes incorporar estos hábitos a tu rutina diaria para intentar evitar estas infecciones por medios naturales:

    • Higiene: es muy importante que a la hora de lavar tus partes íntimas lo hagas desde la zona anterior hacia atrás y que optes por geles específicos o neutros.
    • Después de bañarte, cámbiate de bañador: la humedad es una de las principales causas de la aparición de estas infecciones, por lo que es muy importante que te lo cambies después de cada baño. Además, usa prendas que transpiren.
    • Ve regularmente al baño: es recomendable que orines al menos cada cuatro horas, aunque no tengas ganas, para evitar la retención de orina, a excepción de por la noche, cuando estás durmiendo.
    • Cuidado en las relaciones sexuales: otra de las principales causas de la aparición de estas infecciones es el incremento de las relaciones sexuales, aunque no se transmiten por esta vía. Aun así, es aconsejable utilizar preservativo y cuidar la higiene tanto antes como después del coito.
    • Ejercita tu suelo pélvico: mediante los ejercicios de Kegel, puedes ejercitar tu suelo pélvico, lo que protegerá a tu vagina de infecciones al estar su musculatura más tonificada y permanecer más cerrada durante el sexo. Además, tendrás más posibilidades de llegar al clímax.
    • Bebe mucha agua: de esta manera, aumentarás tus ganas de ir al baño y eliminarás los gérmenes a través de la orina.
    • Cuidado con el alcohol y el café: ya que son sustancias que irritan la vejiga, pueden agravar los síntomas propios de las infecciones, como los puritos o el ardor.
    • Cuida tu alimentación: son recomendables los alimentos ricos en fibra como frutas, verduras y productos integrales, ya que ayudan a regular el tránsito intestinal y evitan el estreñimiento, circunstancia que dificulta la expulsión de bacterias.
    • Arándano rojo, tu aliado: el arándano rojo es recomendable para evitar las infecciones por su contenido en proantocianidina tipo A que, por un lado, elimina el E. Coli (bacteria más usual que provoca la cistitis) y por el otro, impide que el germen se pegue a la pared de la vejiga. Se recomienda tomar un comprimido por la noche, momento en el que más orina se retiene, y, para mujeres con infecciones muy recurrentes, uno antes o después de mantener relaciones sexuales.
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      Sin embargo, a pesar de que estos trucos ayudan a prevenir la aparición de infecciones, no siempre se obtienen resultados. En estos casos, es importante que acudas al médico para que identifique el origen de tu problema y así te pueda diagnosticar el tratamiento que necesites.

      ADEMÁS... Diferencias entre los probióticos y prebióticos.

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