Cómo afecta la edad a la fertilidad

A partir de los treinta y cinco años resulta más difícil quedarse embarazada y, además, entraña mayores riesgos para la mujer. Descubre las soluciones que nos brinda la ciencia para que no afecte a tu deseo de ser madre.

Las mujeres de hoy tienden a desarrollarse personal y profesionalmente durante más tiempo que en etapas anteriores, lo que supone un aplazamiento de la maternidad cada vez mayor. En 1975 la edad media a la que las mujeres tenían su primer hijo estaba en los veinticinco años, mientras que actualmente esta edad supera los treinta.

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Actualmente una mujer de treinta años cuenta con mayor estabilidad social, económica y mental que facilita el éxito en el cuidado de sus hijos, pero el reloj biológico va corriendo y el sistema reproductor se va debilitando. A partir de los treinta y cinco años, resulta más difícil quedarse embarazada y, además, entraña mayores riesgos para la mujer. Por eso es importante informarse antes de tomar la decisión.

Si has pasado de los 35 y quieres quedarte embarazada, aquí tienes algunos consejos que te pueden resultar útiles:

  • Hazte un control médico para averiguar posibles alteraciones hormonales que puedan obstaculizar tu embarazo.
  • Evita el alcohol y el tabaco, ya que podrían aumentar las posibilidades de aborto natural en las primeras semanas de gestación.
  • No te olvides de ti. El aspecto psicológico influye en la producción de hormonas. Relájate.
  • Si tras unos meses de búsqueda no te quedas embarazada, pregunta a tu ginecólogo por las técnicas de reproducción asistida.

    Técnicas de reproducción asistida

    Afortunadamente la ciencia nos proporciona diversas soluciones para alcanzar nuestro sueño de ser madres sin poner en riesgo nuestra salud ni la de nuestros bebés. A partir de los cuarenta años la probabilidad de tener hijos con ovocitospropios está muy disminuida, por lo que es recomendable utilizar técnicas de vitrificación para garantizar la posibilidad de tener hijos en edades más avanzadas.

    Los tratamientos más habituales para la reproducción asistida son la inseminación artificial y la fecundación in vitro.

    • Inseminación artificial: consiste introducir el semen de la pareja o un donante, previamente tratado para aumentar su vigor, en la mujer en el momento de la ovulación. El método es seguro e indoloro, pero no es muy efectivo a partir de los 35 años.
    • Fecundación in vitro: consiste en la unión, en el laboratorio, de un óvulo y un espermatozoide obteniendo embriones fecundados que se transfieren al útero materno. Es un método seguro y cómodo, con un alto grado de eficacia y que no requiere excesivas precauciones por parte de la madre una vez conseguido el embarazo. Como desventaja tenemos que aumentan las posibilidades de tener gemelos. Esta técnica se ha utilizado con éxito en mujeres de más de cincuenta años.
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      Si la opción elegida es aplazar el momento podemos optar:

      • Transferencia de embriones propios: se obtienen previamente embriones que se congelan para su utilización posterior. El procedimiento es similar a la fecundación in vitro, pero permite posponer el embarazo al momento más adecuado según nuestras circunstancias. Este procedimiento ha sido probado con éxito en mujeres con más de 50 años.
      • Vitrificación de óvulos: durante la obtención de embriones para la fecundación in vitro, se pueden vitrificar los óvulos no utilizados dejándolos en custodia para su posterior utilización.

        Una curiosidad sobre técnicas de reproducción asistida

        El método ROPA permite la maternidad compartida por dos mujeres. A partir de óvulos obtenidos de una de las mujeres se inseminan con semen de un donante y se implantan en el útero de la segunda mujer, esto permite la maternidad en parejas homosexuales.

        ADEMÁS...

        --> Cómo mantener la fertilidad

        --> Iniciar un tratamiento de fertilidad

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