Música y embarazo, tándem perfecto

Escuchar música en el embarazo, todos los días un ratito, tiene muchos beneficios para ti y para el bebé.

Música y embarazo forman un tándem perfecto.

La música, ese lenguaje universal que trasciende fronteras, llega al útero y el feto la oye desde el cuarto mes de gestación.

Si la embarazada dedica unos minutos cada día a escuchar música de forma consciente, se establece un canal de comunicación madre-hijo que beneficia a ambos.

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Así, la futura mamá se relaja, contacta consigo misma y con su hijo y reduce su ansiedad y sus temores, lo que le ayudará a afrontar mejor el parto.

Y el futuro bebé obtiene sensaciones enriquecedoras que desarrollarán su cerebro y harán que, después del nacimiento, llore menos, concilie antes el sueño y acepte mejor la lactancia materna.

Quiénes difunden la musicoterapia para embarazadas

Algunos cursos de preparación al parto incorporan en sus programas el canto prenatal o la musicoterapia.

Además, podéis consultar: Federación Mundial de Musicoterapia (www.wfmt.info), Congresos de Musicoterapia en España (http://sobremusicoterapia.wordpress.com), talleres de musicoterapia para embarazadas (www.lamusicoterapia.com y www.musicoterapia.es), Método Tomatis (www.tomatis.com) y talleres de musicoterapia para embarazadas de Música y Embarazo (www.musicayembarazo.com).

Cómo practicar en casa la musicoterapia en el embarazo

Reserva un momento fijo del día para tu sesión de “musicoterapia”. Hazlo en un lugar aislado y sin interrupciones.

Puedes pegar los cascos a tu tripa (sonido directo), ponértelos tú (le transmites la emoción con tus hormonas) o escucharla en la habitación (él la oye como una conversación).

Si bailas o tarareas, llegas a él por otros canales.

En cuanto al tipo de música, se recomienda Mozart y la barroca, pero sirve la que a ti más te guste si escoges temas tranquilos y melódicos.

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