Operan de corazón a una bebé prematura en un hospital español

La niña tan solo pesaba 1,3 kg , sólo tenía doce días de vida y es la primera vez que se realizaba esta intervención en un bebé tan pequeño.

Los padres de la niña junto a la cardióloga Georgia Sarquella tras la intervención en el Hospital Sant Joan de Déu
Hospital Sant Joan de Déu

Cuando Raquel estaba embarazada de 20 semanas, el equipo médico que llevaba su embarazo le dio una mala noticia. El corazón del bebé, una niña a la que tenían pensado llamar María, latía demasido rápido, a 300 pulsaciones por minuto, cuando lo normal es que lo haga a 150. El equipo de cardiología del Hospital Universitario Miquel Servet de Zaragoza, dirigido por el doctor Lorenzo Jiménez, intentó cesar las taquicardias administrando a Raquel anti arrítmicos para que llegaran a la bebé a través de la placenta. Este método funcionó algún tiempo, hasta la semana 30 de embarazo. El nacimiento de la pequeña estaba previsto para el 23 de febrero de 2019, pero los médicos decidieron adelantarlo y sacaron a la bebé dos meses antes de lo estipulado, el 23 de diciembre de 2018, para poder tratar su problema de corazón.

Los médicos intentaron remitir la taquicardia con todos los medios que tenían a su disposición, pero María se resistía a todos los fármacos, por lo que decidieron utilizar la última baza que tenían: operarla. La noche del 3 de enero enviaron a María al Hospital Sant Joan de Déu, ya que su Unidad de Arritmias es referencia en España para el tratamiento de las arritmias pediátricas.

La Unidad de Arritmias del hospital ya había realizado 620 ablaciones cardíacas, de las cuales 36 fueron en niños de menos de 10 kg y una a un bebé que tan solo pesaba 1 kg 540 g. y que, tal y como comentó el doctor Brugada, hoy es un adolescente con buena salud y de 1 metro 75 cm de altura. Sin embargo, María ha supuesto un reto aún mayor: la bebé pesaba 1.310 gramos, tenía un corazón de 2 cm y una vena femoral a través de la que se tenía que meter el catéter hacia el corazón de un milímetro.

El problema de María residía en el circuito eléctrico de su corazón, que funcionaba mal ya que en lugar de tener un cable responsable de enviar los impulsos eléctricos, tenía dos. La operación, por tanto, consistía en introducir al bebé un catéter por la ingle hasta llegar al corazón a través de la vena femoral y, una vez allí, destruir el segundo cable eléctrico. El problema era que, al ser el bebé tan pequeño, no había material médico pediátrico que se adaptara a sus dimensiones, pero la Doctora Sarquella, no sin riesgo, consiguió adecuar un catéter e introducirlo con precisión.

Cuando los médicos salieron de la intervención, pasadas las dos horas, y le comentaron a Raquel que había sido un éxito, esta se puso a llorar, por primera vez, tal y como ha expresado, de alegría. Pasado más de un mes y medio desde la operación, la familia por fin respira tranquila desde que en la semana 20 de embarazo se les dieron la noticia. Los médicos consideran poco probable que pueda haber complicaciones, eso sí, la bebé deberá someterse a controles médicos hasta llegar a su edad adulta.

Los encargados de contar la historia de esta pequeña valiente han sido Josep Brugada y Georgia Sarquella, de la Unidad de Arritmias del Hospital Sant Joan de Déu, a través de una rueda de prensa.

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